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Temporada de exámenes: ¿cómo pueden prepararse los alumnos con Montenegro?

Por Equipo Montenegro

Cuando se acercan los exámenes en la escuela, es normal que los estudiantes se sientan algo nerviosos y ansiosos por las pruebas que se aproximan. Esto puede convertirse en momentos estresantes para ellos, sobre todo para quienes no se sienten seguros de lo que han aprendido durante el año escolar y duden de sus conocimientos.

Todos los alumnos necesitan realizar un repaso de lo aprendido en sus asignaturas, y una forma factible para lograrlo y para que tanto el estrés como la inseguridad de los estudiantes disminuyan en dicha temporada, es que ellos tengan a su disposición los materiales perfectos para que estudien todo lo que necesiten, siempre de una manera práctica y sencilla. De este modo reafirman el conocimiento adquirido, refrescan su memoria, aclaran las dudas que se hayan tenido y, así, se sienten más seguros con su aprendizaje.

Para este tipo de situaciones, Montenegro Editores tiene una atractiva variedad de libros y materiales que ayudan a los alumnos a estudiar y repasar sus conocimientos, siempre en pro de que lo hagan con actividades divertidas y efectivas. Desde nivel preescolar hasta bachillerato, los alumnos pueden encontrar el apoyo ideal para mejorar el nivel de su aprendizaje.

En el caso de los alumnos de primaria, existe el libro Pásame el acordeón, mismo que se encuentra disponible para los seis grados. Cada libro está divido por trimestres y cuenta con las asignaturas específicas de cada grado para que el alumno se concentre sólo en estudiar y practicar los temas que son fundamentales para el nivel escolar en el que se encuentra.

Los libros de Pásame el acordeón cuentan tanto con ejercicios como con reactivos para emular la manera de responder un examen de ese estilo, al igual que aquellos exámenes en los cuales los alumnos deben justificar y escribir las respuestas con sus propias palabras. Esto último les permite analizar y reflexionar acerca de sus soluciones con el objetivo de que no lleven a cabo simplemente una elección aleatoria.

El material presentado en las páginas de Pásame el acordeón no es el único beneficio que se obtiene al tenerlo consigo. Por medio del código que se puede encontrar al reverso de cada libro, los alumnos tienen la oportunidad de acceder a una sección especial de nuestra página web y obtener material exclusivo que les ayudará a ampliar sus conocimientos. Entre más formas tengan para practicar y estudiar, será más provechoso el aprendizaje, y los conocimientos se mantendrán en ellos de manera más sólida.

Desde lecturas de comprensión hasta ejercicios ilustrados, matemáticos y aquellos destinados a otras asignaturas, con Pásame el acordeón los estudiantes lograrán sentirse más seguros de su aprendizaje y estar completamente preparados para las evaluaciones de su escuela primaria.

Evaluación de pares: ¿cómo realizarla en el aula de clases?

Por Equipo Montenegro

Entre los variados métodos de evaluación a los cuales un maestro puede recurrir, uno que ayuda de forma muy favorable para desarrollar en los alumnos competencias como la abstracción, la argumentación, el análisis y la crítica, es la evaluación de pares. Pero, ¿en qué consiste y qué se necesita para llevarla a cabo? En este tipo de evaluación los alumnos intercambian con un compañero el producto final de un trabajo o proyecto y, con ayuda de una rúbrica clara y específica facilitada por el maestro, ellos calificarán el trabajo ajeno no sólo al dar un puntaje, sino al proporcionar argumentos que justifiquen dicha evaluación, así como sugerencias para mejorar los aspectos fallidos en caso de haberlos.

Para poder implementar este tipo de evaluación es necesario tomar en cuenta las siguientes sugerencias.

  • Selecciona el tipo de trabajo para utilizarla. La evaluación de pares no siempre será tan productiva para evaluar algunos proyectos, por lo que es importante identificar en cuáles podría ser más provechoso para el aprendizaje del alumno.
  • Diseña una rúbrica de evaluación, ya sea con aspectos meramente otorgados por el maestro, o bien, en conjunto con los alumnos. Hacerlo de la última forma puede facilitar que los alumnos comprendan y apliquen correctamente los puntos de la rúbrica.
  • Ayuda a tus alumnos mostrándoles el método con ejemplos. De este modo les será más sencillo comprenderlo y saber cómo llevarlo a cabo.
  • Crea un ambiente óptimo en el que los alumnos se sientan seguros para realizar una evaluación justa. Tal vez algunos de los estudiantes puedan sentirse temerosos de ser evaluados injustamente por algún compañero, o puede ocurrir que un par de alumnos se pongan de acuerdo para recibir calificaciones mayores al empeño realizado. Para evitar que haya alguna clase de influencia positiva o negativa al momento de evaluar, se puede repartir de forma aleatoria el trabajo; incluso que los alumnos reciban un proyecto sin nombre para que no sepan a quién calificarán.
  • Exige a los alumnos que toda evaluación debe ser justificada con argumentos válidos. Éste es el propósito principal por el cual se utiliza el presente método, pues así los estudiantes pueden desarrollar su parte crítica y analítica, así como practicar su proceso de argumentación. Además, esto también ayuda a evitar evaluaciones injustas y, sobre todo, a que el maestro identifique cuáles son los aspectos de los temas evaluados que no han quedado claros y se deben repasar.
  • Señala a tus alumnos que siempre es necesario otorgar críticas constructivas que ayuden a sus compañeros a mejorar, destacando tanto aciertos como errores de una forma respetuosa y proactiva, ofreciendo consejos y hablando exclusivamente del trabajo realizado y no de la persona.
  • Capacítalos para que logren interpretar la evaluación otorgada y, así, tomen de forma positiva los consejos y puedan implementarlos en trabajos próximos.
  • No utilices esta evaluación como un factor determinante para un puntaje, sino como una parte del proceso que ayude a los alumnos a analizar su trabajo y comprender sus fallas. Por esto mismo, nunca olvides revisar las evaluaciones hechas por los estudiantes para otorgarles una retroalimentación de tu parte al finalizar la actividad.

Disciplina en el aula de clases

Equipo Montenegro

Resulta primordial mantener la disciplina entre tus alumnos, pues cuando esto se logra, en la mayoría de los casos, se produce un ambiente propicio para que el aprendizaje y la participación se lleven de manera sana y natural en el aula de clases. Sin embargo, es también uno de los más grandes retos a los que cualquier maestro se enfrenta en su profesión.

Hay que tener claro que la indisciplina no siempre es causada por la actitud del alumno –ya sea por problemas de hiperactividad, déficit de atención o aprendizaje–, también puede ser causada por poco entendimiento entre el maestro y sus estudiantes, así como por la implementación de una metodología que no es adecuada para las necesidades de la clase.

Si se tiene a cargo un grupo con fallas de disciplina, el primer paso para contrarrestar esto y solucionarlo es identificar el punto en que la comunicación no se lleva de manera adecuada, y si es que existen necesidades que como maestros no nos hemos planteado resolver.

Basta con mirar la actitud que toman nuestros alumnos para poder comprender si nuestros métodos de enseñanza no son los indicados para captar su atención, si hay una actitud negativa y propensa al fracaso por su parte, si la indisciplina deriva de ciertos estudiantes a causa de problemáticas que provengan fuera del salón o si acaso los alumnos llevan al límite las reglas para comprobar si las amenazas por indisciplinas se cumplen o no. Por parte del maestro puede haber un detonante en la actitud y su autoridad, lo cual influye negativamente en sus alumnos; por otro lado, la organización de la clase (o la falta de) da pie a que se propicien momentos en los cuales se pueda perder el control; o bien, no se ha diseñado de manera adecuada el paso de una actividad a otra.

Entre las variadas estrategias para resolver estos conflictos, se sugiere identificar cuál es la actitud que prolifera en el salón, si acaso ésta es mayormente extrovertida o introvertida. En caso de ocurrir lo primero, funcionará crear actividades cuyos mecanismos de activación se enfoquen en la creación de equipos, al igual que actividades que motiven las relaciones sociales y la participación conjunta. En cambio, al tratarse del segundo caso, es mejor evitar dichas actividades, pues estos alumnos pueden sentirse intimidados y perderán el interés fácilmente. Para ellos es ideal optar por actividades que se desarrollen de forma individual.

Es importante conocer también cuáles son los problemas y detonantes que se repiten con mayor regularidad para así poder actuar. Además, siempre intenta mantener una buena predisposición hacia tus alumnos y evita clasificarlos por malas actitudes o acciones que hayan tenido con anterioridad; enfócalos para que puedan mejorar y ayúdalos a crear un concepto positivo de ellos mismos.

De igual forma, empatiza con sus necesidades y aptitudes para proveerlos con actividades que se adecúen a ellos. Trata de ponerte en su lugar y comprender sus conflictos, creando un ambiente amigable que los estimule. Sobre todo, no hagas uso de amenazas poco prácticas que no podrás llevar a cabo. Para este propósito, procura dejar claro cuáles son las reglas y los límites dentro del salón, sin que éstos sean excesivos, para que los estudiantes puedan asimilarlos y recordarlos de manera más fácil. Asimismo, evita la monotonía y la rutina, puedes variar la dinámica de la clase según las necesidades de los alumnos y su propio ritmo de aprendizaje.

Lo más importante es que siempre transmitas confianza en ti mismo y en las enseñanzas que impartes. Sé consciente de lo que ocurre en el aula y tus alumnos para identificar conflictos internos que puedan atentar contra la disciplina del salón. Para esto, procura moverte por toda el aula y mantener un contacto visual directo con tus alumnos. Sé puntual y disciplinado, cumple tanto con tus palabras como con tus promesas, y no permitas que haya espacios prolongados sin actividad que den pie al desorden. Ante todo, no hagas comparaciones entre tus alumnos para evitar hostilidad entre ellos, y planifica de forma adecuada tu clase, siempre atento a las eventualidades que puedan cambiar el rumbo.

El reto de la docencia

Por Equipo Montenegro

 

Como cada año, desde 1994 se celebra el aniversario de la Recomendación de la UNESCO relativa a la Condición del Personal Docente de Enseñanza Superior, en la cual se reconoce el papel de los docentes de todo el mundo, instituyendo a su vez el Día Mundial de los Docentes como un reconocimiento a su actividad profesional y aporte social.

En ocasiones los individuos vinculados con la educación –padres, alumnos, personal administrativo– no concientizan el aspecto fundamental del docente en el proceso de aprendizaje. Hace falta reconocer las competencias y requerimientos de quienes están frente al aula, así como el esfuerzo y la dedicación que implica esta labor social.

Los docentes deben tener libertad en el aula para incorporar conocimientos, estrategias, técnicas y tecnologías que abonen al aprendizaje de los alumnos de cualquier grado o nivel. En las universidades, por ejemplo, los maestros defienden la libertad de cátedra para impartir sus materias; la decisión de incorporar contenidos a su programa, de acuerdo con los planes de la carrera, será propia de cada responsable, al igual que la forma en que se impartirán los conocimientos, la calendarización, los materiales requeridos, etcétera.

Esto significa un reto mayor para todo el sistema educativo, porque al mismo tiempo que el docente tiene la libertad, implica atender las necesidades de los alumnos tomando en cuenta los contextos sociales, económicos, familiares, de organización, incluso de costumbres o tradiciones de una región. Es un trabajo que tiene una finalidad muy clara: enseñar, pero al mismo tiempo debe mediar entre las características del grupo al cual va dirigida la clase y los conocimientos, así como los saberes que lleven a un avance, a un nuevo estado intelectual de los individuos.

La docencia significa más que sólo impartir conocimiento. En un mensaje de 2017 emitido por la UNESCO y la UNICEF, entre otras instituciones, se lee: “La función de los docentes es fundamental para asentar la fortaleza de toda la sociedad, puesto que brindan a los niños, jóvenes y adultos los conocimientos y las competencias que necesitan para hacer realidad su potencial”[1]. Potenciar las capacidades del individuo implica despertar el gusto por saber, la necesidad de buscar respuestas, la capacidad de escuchar y dialogar, promover el respeto entre las personas y las ideas.

Pensemos solamente en el reto de los docentes frente a niños de primaria, el reto de preservar la curiosidad, el gusto por asistir a la escuela, la capacidad de asombro y, al mismo tiempo, impartir los contenidos de los programas oficiales de educación. Es decir, la finalidad es clara, precisa, pero un buen docente intentará fortalecer emocional e intelectualmente a sus alumnos para que en el futuro sean sujetos tanto hábiles como útiles en y para la sociedad.

Por ello conviene, por parte de toda la sociedad, hacer una pausa y reconocer la labor docente. La docencia, de alguna manera, se relaciona con nuestra vida; todos hemos recibido enseñanzas del alguien, la mayoría hemos asistido a la escuela, incluso algunos profesores han sembrado la semilla con dedicación, libertad y responsabilidad para que aquellos que fueron sus alumnos se dediquen a la profesión de enseñar el día de mañana.


[1] Fuente: http://unesdoc.unesco.org/images/0025/002592/259268s.pdf

¿Cómo generar clases dinámicas?

Por Equipo Montenegro

 

Mantener la atención de los estudiantes en el aula de clases es uno de los aspectos primordiales que como maestros hay que procurar para asegurar un aprendizaje provechoso. Para esto es necesario que organicemos clases dinámicas y atractivas que estimulen el interés del alumnado. ¿Pero cómo lograrlo?

A continuación se presentan ocho aspectos que debes tener muy en cuenta al momento de planificar y estructurar tus clases, mismos que pueden ser utilizados independientemente de la asignatura y el grado que impartes.

1. Al iniciar la clase, realiza una pregunta detonadora que permita reflexionar a los estudiantes sobre algún aspecto importante del tema que se abordará ese día. Procura que esa pregunta genere respuestas largas por parte de los alumnos para así incentivar un mayor análisis de éstas. Este pequeño ejercicio es asimismo una excelente herramienta para poner a prueba los conocimientos previos que los estudiantes tienen sobre el tema y así determinar los aspectos que será necesario abordar al momento de la explicación.

2. Cuida que tus exposiciones del tema no superen los 15 minutos. Después de este tiempo, es común que los alumnos pierdan el interés y dejen de prestar atención a lo que el maestro explica frente a la clase. Cuando sea necesario que el tema abarque más de ese tiempo, puedes realizar una breve actividad que les permita despejarse y después volver a la exposición del tema.

3. Procura actividades que le permitan a los alumnos ser los constructores de su propio aprendizaje: desde realizar trabajos por proyecto y en equipo, realizar debates, organizar ferias y presentaciones de los productos que logren en clase, hasta actividades de escritura sobre su experiencia y aprendizaje que puedan publicar en blogs, periódicos escolares, etcétera.

4. Usa organizadores gráficos al presentar la información más importante. Está más que comprobado que éstos permiten una mayor retención, clasificación y comprensión de la información.

5. Permite el movimiento de tus alumnos dentro del aula, lo cual les ayudará a despejar su mente y promover la actividad. Puedes hacerlo al colocar distintos materiales visuales (gráficas, fotos, imágenes, etcétera) por todo el salón de clases, o que algunos movimientos de su cuerpo (levantar los brazos, mover los pies en cierta dirección) sean la forma de responder preguntas.

6. Cierra cada tema con un resumen para asegurarte que la información relevante ha sido captada y asimilada por los estudiantes.

7. Procura que tus clases sean rigurosas, activas y llenas de diversas actividades. No permitas que haya espacios muertos que promuevan el aburrimiento y la distracción de tus alumnos. El tiempo de clase suele ser poco, por lo que hay que aprovecharlo en la mayor medida posible.

8. Recuerda que el foco principal de interés en un maestro debe ser su alumno; por tanto, toda actividad tiene que ser pensada en pos de asegurar su aprendizaje y que el conocimiento adquirido le sea de utilidad en el mundo real para que lo sepa aplicar en situaciones diversas. Es importante procurar que los estudiantes se vuelvan pensadores y críticos de por vida.

Cómo mejorar la lectura compartida en clase

Por Equipo Montenegro

 

Ya seas padre, maestro o tutor, todos estamos llamados a participar de la creación del hábito lector en los más pequeños.

En algunas ocasiones podemos fungir como Lectores Voluntarios que asisten a las aulas para compartir unos minutos con los chicos mientras leemos algún relato o libro. Para ello, es frecuente que actuemos con base en nuestros instintos o busquemos en internet (¡Hola!, si llegaste aquí de eso modo) información que nos ayude a ofrecer una mejor experiencia a nuestros pequeños en la lectura compartida.

La lectura en la escuela tiene sus momentos, sus estrategias y sus modalidades. Y si quieres subir un peldaño tu calidad como lector invitado a las clases de tu hijo, o como maestro quieres mejorar la actividad de lectura, hoy te vamos a hablar de los momentos de lectura en las aulas y cómo sacarles provecho.

Para iniciar debemos saber cuáles son los momentos y cómo se dividen:

  1. Antes de leer.
  2. Durante la lectura.
  3. Después de leer.

Cada uno tiene sus características que a continuación te detallamos, añadiendo algunas sugerencias.

 

1. Antes de leer

-Incita a la lectura.

Consejos:

  • Diles por qué elegiste la lectura.
  • Dales un anticipo de lo que encontrarán en la lectura.
  • Pregúntales sobre sus conocimientos en el tema.
  • Ten previo conocimiento del vocabulario que usarás durante la lectura.

 

2. Durante la lectura

-Relaciona la lectura con el libro.

Consejos:

  • Usa técnicas para involucrar a los niños, como gestos y modulaciones de voz.
  • Si es un libro ilustrado, muéstraselos para que relacionen imagen y texto.
  • Si te equivocas, ¡no hay problema! Rectifica y comparte la corrección.

 

3. Después de leer

-Afirma la comprensión del texto.

Consejos:

  • Haz una recapitulación de la lectura.
  • Relee algunos contenidos, pueden ser los favoritos de los pequeños.
  • Invítalos a compartir experiencias o emociones personales relacionadas con el texto.
  • Pregúntales su opinión sobre el texto y cómo lo aplicarían en su vida.

 

Estamos seguros de que la próxima vez que leas frente a los niños, siguiendo estos consejos y conociendo las etapas de lectura en la escuela, los atraparás con tu texto.

No te pierdas una segunda entrada en la que te compartiremos otras estrategias para seguir mejorando tu papel como Lector Voluntario.

Tres cosas prohibidas en tu primer semana de vacaciones

Tal vez suene un poco drástico, pero hay formas de ayudar a nuestra mente a superar la fatiga característica del fin de ciclo escolar, y una de ellas es dejar atrás, al menos una semana, nuestro día a día en la escuela.
Por eso te presentamos esta breve lista de cosas prohibidas para los maestros (al menos en su primer semana de vacaciones).

 

No hables del trabajo

Los maestros tienden a socializar mucho entre ellos, así que si las charlas no giran en torno a nuestra labor, sino a conocernos y reconocernos como seres humanos integrales, descubriremos a personas muy interesantes en cada uno de quienes, por razón de nuestro trabajo diario, apenas sabemos sus nombres y su área de especialización.
En Montenegro creemos que las vacaciones de los educadores no son sólo un derecho laboral, sino necesarias para fortalecerse y brindar lo mejor de nosotros a nuestros estudiantes.

 

Escucha mucha música

Ya sea a través de servicios de streaming, comprando CDs, escuchando la radio o comprando vinilos, aprovecha las vacaciones para incrementar tu acervo musical. Además de relajarte, escuchar música tiene algunos beneficios comprobables como:

– Reducir el estrés, disminuyendo el nivel de activación del cuerpo.

– Modular el estado de ánimo. Luego de realizar algunos ejercicios de relajación acompañados de música, nos sentimos más positivos y optimistas.

– Meditar. La música relajante es un buen complemento para ello. Ciertos géneros musicales potencian la práctica de la meditación al disminuir la actividad cerebral.

– Mejorar el sueño con música suave mientras se duerme.

 

Pasa tiempo en familia

Lo mejor de las vacaciones es compartir tiempo de calidad con tu propia familia. Pasamos tanto tiempo atendiendo las necesidades básicas de otros que a veces olvidamos los propios, por lo que este espacio de tiempo es ideal para reconectar con ellos; además, tiene beneficios como:

– Generar sentimientos positivos y recuerdos que se conservan en el tiempo.

– Mejorar la comunicación entre los miembros de la familia.

– Disminuir el estrés al desviar la atención de las preocupaciones diarias.

– Aumentar la autoestima gracias a la interacción con los miembros de la familia, así como mejorar su unidad al fomentar la convivencia.

 

Ahora ya lo sabes, aprovecha al máximo este tiempo.

El ABC para relajarse en vacaciones

Relajarse en vacaciones, Montenegro Editores

Existe una creencia arraigada en la sociedad de que la carga laboral puede medirse en horas. Pero el trabajo de los maestros, al igual que el de otros educadores y tutores, también conlleva un desgaste emocional e intelectual que suele quedarse con nosotros aún en periodos de descanso.

En Montenegro queremos echarte una mano para que las inminentes vacaciones te sean provechosas por completo, y por ello te proponemos algunas técnicas para relajarse de verdad en vacaciones.

 

A) Alarga las mañanas.

Aunque seas profesor en una escuela o colegio vespertino, estamos seguros de que tu rutina te lleva a levantarte temprano. Con los chicos de descanso, lo primero que tienes que hacer para romper con la rutina de trabajo e iniciar una de descanso es… comenzar más tarde.

 

B) Date gusto.

Empezar más tarde tu día no significa que no tendrás el tiempo suficiente para cocinarte. ¡Todo lo contrario! Podrás tener el tiempo para prepararte tu comida favorita u ordenarla para comerla en casa. Esto puede ser tan sencillo como llenar el refrigerador antes de tus vacaciones, así no tienes que preocuparte por ir al supermercado.

 

C) Actívate, relajándote.

Suena a un sinsentido, pero no lo es tanto. Programa tiempo en tus vacaciones para realizar meditación, yoga o simplemente corriendo, caminando o viendo una película en la comodidad de tu sillón… es importante que tu mente no se sature.

Relajarse en vacaciones

Otras recomendaciones

Además de estas tres esenciales tareas, también puedes organizar tus vacaciones, así no perderás estructura ni tampoco dejarás de relajarte. También intenta abandonar la tecnología (tabletas, smartphones, computadora) al menos durante la mayor parte del día, apartando un tiempo (breve) para usarla. No te estreses.

Y, al final, pero no menos importante, aparta un par de días para ponerte al tanto de tu regreso a la actividad. Así sabrás que estás casi de regreso y tu mente se alistará sin tanto estrés.

Cuéntanos qué otras técnicas usarás o has usado en vacaciones anteriores. ¡Queremos leerte!

El aporte de la disciplina a la vida académica

Disciplina, #MontenegroEditores

Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, entonces, no es un acto, es un hábito.
—Aristóteles

 

La trampa de la sobrevaloración del talento

El avance en el ámbito escolar, como en los demás ámbitos de la vida, no se reduce a un solo factor —como a una capacidad cognitiva o un coeficiente intelectual privilegiado—. Es la suma de muchos factores, desde todos los contextos de un alumno, lo que al final impacta en su desempeño escolar. Fomentar tanto la disciplina como los hábitos de estudio en nuestros niños, desde edad muy temprana, trae grandes beneficios así como un gran impacto a su vida académica y, de paso, a la personal.

Más que sólo un cerebro dotado

En un estudio de la Universidad de Pensilvania en Estados Unidos, investigadores del Centro de Psicología Positiva decidieron medir la auto-disciplina de estudiantes para analizar su efecto en el nivel de desempeño de los mismos, pues con evidencia de una gran variante de desempeños con niños que comparten el mismo coeficiente intelectual (IQ), se obliga a buscar la influencia de fortalezas no-intelectuales[1] (e.g., motivación, autodisciplina) en los rendimientos académicos altos. De acuerdo a sus resultados, “adolescentes altamente auto-disciplinados sobrepasan el desempeño de sus pares más impulsivos en cada variable de desempeño académico, incluidas calificaciones en boletas, resultados de pruebas estandarizadas de logros, admisión a preparatorias competitivas y asistencia”[2]. Entre algunos de los aspectos observados que afectaron los resultados de los estudiantes, están las horas dedicadas a las tareas, horas dedicadas a ver televisión (inversamente) y la hora en la que los estudiantes iniciaban sus deberes escolares en casa.

Los beneficios de la disciplina distan de ser exclusivamente en el plano inmediato. Otros investigadores, como Mischel y sus colaboradores, mostraron -a inicios de los años 90- que una mayor habilidad para posponer la gratificación (prima hermana del autocontrol) a los 4 años de edad, se relacionaba con una mayor funcionalidad académica y social más diez años después [3].

Sobra mencionar que fomentar la auto-disciplina en nuestros hijos desde pequeños les traerá beneficios más allá de los observables en un plano estrictamente escolar e inmediato, como los ya mencionados líneas atrás, además de otros como desarrollar y expandir los tiempos de concentración, crear hábitos de orden y fortalecer habilidades de administración del tiempo, además de mitigar el estrés y la ansiedad que pueden generar la poca preparación ante un reto escolar.

Cómo ayudarlos en la construcción de buenos hábitos de estudio

Un dato que puede ser importante al incorporar o llevar a cabo por primera vez algunas de las herramientas y/o sugerencias que nos mencionan especialistas en la entrega de Tips para estudiar de la Guía de Padres de Montenegro, es aquel sobre los periodos de tiempo de estudio sugeridos según la edad de cada niño. Así podemos tener un parámetro que nos ayude a balancear el tiempo que es ideal que estudien al día, sin que se vuelva demasiado. Información que va muy de la mano con los tiempos aproximados de concentración según el grado escolar que también se exponen en la Guía. Con esta información podremos armar estrategias para cada uno de nuestros niños, pues, en efecto, y como de seguro lo intuías, las cargas de tiempo dedicado al estudio y lo que verdaderamente puede durar un niño en completa concentración, van a variar según su edad. Así mismo variará idealmente lo que podemos exigir a cada niño.

Dentro de algunas de las sugerencias que se proponen para ayudar a que los niños estudien mejor, están el llevar un registro de objetivos que se evaluarán, tener a la vista las próximas tareas a cumplir, compensar a los niños con estímulos verbales, físicos o emocionales cada que alcanzan sus logros establecidos; además de las maneras en las que es mejor que intervengas: ofrecerles explicaciones que permitan al niño realizar su tarea, sin realizarla por él, u ofrecerles ejemplos nuevos o distintos cuando no pueden resolver un ejercicio.

Herramientas muy importantes como la creación de horarios o planeaciones semanales que integren los distintos ámbitos de la vida de un niño, cuidando que exista siempre un equilibrio sano entre esparcimiento y deberes, así como el establecimiento de un espacio y ambiente verdaderamente óptimos para el estudio, son algunos recursos que se detallan en esta Guía, y que encontrarás de mucha utilidad. Todo esto lo podrás consultar y descargar completamente gratis desde el portal oficial de Montenegro, en la sección Padres, y esperamos que, así, tu niño empiece a apropiarse de buenos hábitos de estudio que lo lleven a desarrollar muchas otras habilidades que le beneficiarán a lo largo de su vida.


[1] Duckworth, Angela L., y Seligman, Martin, E.P. Self-Discipline Outdoes IQ in Predicting Academic Performance of Adolescents. Positive Psychology Center, University of Pennsylvania. 2005. [Revisado en https://www.sas.upenn.edu/~duckwort/images/PsychologicalScienceDec2005.pdf]
[2] Ídem.
[3] Mischel et ál. en Duckworth y Seligman, Op. cit.

Cuatro cosas que quizá no sabías del día del Maestro

Día del maestro

Hoy, todo es convites y festejos… ¡y no es para menos! Se celebra en México el día del maestro, una festividad que compartimos con algunos países del mundo, aunque en diferentes días, pero que también guarda algunas enseñanzas… como estas cuatro cosas que quizá no sabías sobre ella.

¿Por qué el 15 de mayo?

Por una batalla y un santo

En México celebramos al maestro los 15 de mayo, fecha que coincide con la Toma de Querétaro en ese día de 1867 por tropas de la República, señalando la rendición de Maximiliano de Habsburgo… ¿por qué? La historia no tiene relación con la educación en México, pero permitió justificar al presidente Venustiano Carranza la elección del día de San Juan Bautista de La Salle, nombrado por la Iglesia Católica como el Santo Patrono de los Educadores, debido a su labor como pedagogo y educador. Sin embargo, el México revolucionario, con su gobierno laico, no podía elegir sólo por el santoral católico.

¿Cuántos maestros hay en México?

Más de un millón, seguro

Los últimos cálculos de las autoridades señalan que en México existen 27 millones de estudiantes entre la educación básica, media-superior y superior. Para ellos, se calcula, existen 1 millón 800 mil maestros. ¿Qué significa esto? Pues podríamos decir que con esa cantidad de educadores se podría llenar 20 veces el Estadio Azteca, mientras que la cantidad de alumnos llenaría unas 310 veces el estadio más grande del país… ¿Impresionante? No por nada se calcula que los “profes” pasan un promedio de 36 minutos al día clasificando, documentando y analizando el trabajo del estudiante. No por nada se celebra a los maestros en 100 países.

¿Cuándo aparecieron los maestros en el cine?

Estuvieron ahí, antes del timbre

Sólo cuatro años después del estreno del primer filme sonoro en México, Santa, apareció por primera vez la figura del educador en la pantalla de plata. Fue en la cinta Juan Pistolas de 1935 cuando la actriz Lucha Ruanova dio vida a la maestra Rosita. En total, desde esta fecha hasta 1974, el maestro apareció en 125 películas, de acuerdo a investigadores, moldeando una imagen prototípica del educador como una personificación de la cruzada educativa emprendida por el régimen derivado de la revolución mexicana, centrándose sobre todo en los maestros rurales.

“La miseria material lo acompaña en todas las películas, al igual que los atributos de capital cultural; pero en las imágenes, la vocación compensa simbólicamente su pobreza, pues se le reconoce como poseedor y dador de conocimiento”, escribe la investigadora docente Sonia Ibarra del Instituto Superior de Investigación y Docencia para el Magisterio.

¿Cómo es el maestro mexicano?

Tan diverso como sus alumnos

Las autoridades calculan que en México 7 de cada 100 docentes hablan alguna lengua indígena. La escolaridad promedio del docente mexicano es de 16 años, que equivale a tener el nivel de licenciatura; aunque los ocupados en la enseñanza superior tienen un grado promedio ligeramente mayor (17.5 años).

La gran mayoría de los docentes trabaja en instituciones públicas, y un sorprendente 81.3% de ellos se desempeña en las “escuelas de gobierno”, mientras que el 18.7% lo hace en instituciones privadas.

La inequidad de género también se presenta en el magisterio, desafortunadamente, ya que según datos oficiales el promedio de ingreso de los docentes es de 72.4 pesos por hora trabajada. Sin embargo, los hombres obtienen 76.3 contra los 70.1 de las mujeres; aunque ellas trabajen más, un promedio de 31.6 horas a la semana, contras las 29.9 horas de ellos.