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¿Cómo generar clases dinámicas?

Por Equipo Montenegro

 

Mantener la atención de los estudiantes en el aula de clases es uno de los aspectos primordiales que como maestros hay que procurar para asegurar un aprendizaje provechoso. Para esto es necesario que organicemos clases dinámicas y atractivas que estimulen el interés del alumnado. ¿Pero cómo lograrlo?

A continuación se presentan ocho aspectos que debes tener muy en cuenta al momento de planificar y estructurar tus clases, mismos que pueden ser utilizados independientemente de la asignatura y el grado que impartes.

1. Al iniciar la clase, realiza una pregunta detonadora que permita reflexionar a los estudiantes sobre algún aspecto importante del tema que se abordará ese día. Procura que esa pregunta genere respuestas largas por parte de los alumnos para así incentivar un mayor análisis de éstas. Este pequeño ejercicio es asimismo una excelente herramienta para poner a prueba los conocimientos previos que los estudiantes tienen sobre el tema y así determinar los aspectos que será necesario abordar al momento de la explicación.

2. Cuida que tus exposiciones del tema no superen los 15 minutos. Después de este tiempo, es común que los alumnos pierdan el interés y dejen de prestar atención a lo que el maestro explica frente a la clase. Cuando sea necesario que el tema abarque más de ese tiempo, puedes realizar una breve actividad que les permita despejarse y después volver a la exposición del tema.

3. Procura actividades que le permitan a los alumnos ser los constructores de su propio aprendizaje: desde realizar trabajos por proyecto y en equipo, realizar debates, organizar ferias y presentaciones de los productos que logren en clase, hasta actividades de escritura sobre su experiencia y aprendizaje que puedan publicar en blogs, periódicos escolares, etcétera.

4. Usa organizadores gráficos al presentar la información más importante. Está más que comprobado que éstos permiten una mayor retención, clasificación y comprensión de la información.

5. Permite el movimiento de tus alumnos dentro del aula, lo cual les ayudará a despejar su mente y promover la actividad. Puedes hacerlo al colocar distintos materiales visuales (gráficas, fotos, imágenes, etcétera) por todo el salón de clases, o que algunos movimientos de su cuerpo (levantar los brazos, mover los pies en cierta dirección) sean la forma de responder preguntas.

6. Cierra cada tema con un resumen para asegurarte que la información relevante ha sido captada y asimilada por los estudiantes.

7. Procura que tus clases sean rigurosas, activas y llenas de diversas actividades. No permitas que haya espacios muertos que promuevan el aburrimiento y la distracción de tus alumnos. El tiempo de clase suele ser poco, por lo que hay que aprovecharlo en la mayor medida posible.

8. Recuerda que el foco principal de interés en un maestro debe ser su alumno; por tanto, toda actividad tiene que ser pensada en pos de asegurar su aprendizaje y que el conocimiento adquirido le sea de utilidad en el mundo real para que lo sepa aplicar en situaciones diversas. Es importante procurar que los estudiantes se vuelvan pensadores y críticos de por vida.

La agenda escolar

Por Equipo Montenegro

En algunas escuelas, al inicio de cada ciclo escolar, los padres de familia, tutores y estudiantes reciben una agenda escolar que marca todas las actividades programadas para los diferentes grados escolares durante los siguientes meses.

A la rutina diaria se agregan las fechas de exámenes, la entrega de calificaciones, las vacaciones y los días festivos oficiales; además, puede incluir las reuniones programadas con los padres de familia, actividades fuera del plantel (un paseo, excursión, visita a museos, por ejemplo), reuniones de consejo escolar, concursos, ferias, etcétera. De este modo, la organización escolar se verá reflejada en la agenda del plantel.

Este instrumento es relevante para todos aquellos que conforman la comunidad escolar, pero sobre todo es un vínculo de comunicación entre los padres y alumnos con la escuela.

La agenda es informativa. Contribuye a indicar los quehaceres en los que participará cada miembro: si es una reunión de padres de familia, serán éstos y los tutores quienes asistan; si es un simulacro, entonces los alumnos deben estar atentos para que dicha actividad preventiva se lleve a cabo ordenada y eficazmente; si es una convivencia escolar, se buscará la participación activa de profesores, padres de familia, alumnado, personal directivo y  administrativo, e incluso invitados.

La agenda escolar también es formativa, pues debe ser parte de las responsabilidades tanto de los padres de familia como de los alumnos revisar qué corresponde a cada día.

Así, desde casa, el alumno preparará el uniforme o vestimenta correspondiente y estudiará con anticipación, y los padres o tutores anticiparán en su agenda personal la reunión o junta escolar anotada en la semana.

Desde el punto de vista didáctico, para los pequeños la agenda es funcional y útil porque es una manera de aprender los nombres de los días y meses del año. Como objeto, la agenda escolar le permite a los niños de primero de primaria, por ejemplo, conocer cómo están acomodados los cinco días que asiste a la escuela y los dos que descansa.

Conocer qué actividad habrá en la escuela puede reforzar el apoyo en el estudio entre los mismos compañeros de clase, que éstos opten por buscar apoyo con los maestros para reforzar conocimientos, o que los padres respalden a sus hijos antes, durante y después de las evaluaciones. Todo ello llevará a una mejor calidad de la educación personal, grupal y de la institución.

Finalmente, con dicha agenda se puede lograr una mayor identidad entre los miembros de la comunidad escolar, una sinergia de participación en la que cada uno es parte importante para la realización, la colaboración y la difusión de los logros propios y de los compañeros.

Cómo mejorar la lectura compartida en clase

Por Equipo Montenegro

 

Ya seas padre, maestro o tutor, todos estamos llamados a participar de la creación del hábito lector en los más pequeños.

En algunas ocasiones podemos fungir como Lectores Voluntarios que asisten a las aulas para compartir unos minutos con los chicos mientras leemos algún relato o libro. Para ello, es frecuente que actuemos con base en nuestros instintos o busquemos en internet (¡Hola!, si llegaste aquí de eso modo) información que nos ayude a ofrecer una mejor experiencia a nuestros pequeños en la lectura compartida.

La lectura en la escuela tiene sus momentos, sus estrategias y sus modalidades. Y si quieres subir un peldaño tu calidad como lector invitado a las clases de tu hijo, o como maestro quieres mejorar la actividad de lectura, hoy te vamos a hablar de los momentos de lectura en las aulas y cómo sacarles provecho.

Para iniciar debemos saber cuáles son los momentos y cómo se dividen:

  1. Antes de leer.
  2. Durante la lectura.
  3. Después de leer.

Cada uno tiene sus características que a continuación te detallamos, añadiendo algunas sugerencias.

 

1. Antes de leer

-Incita a la lectura.

Consejos:

  • Diles por qué elegiste la lectura.
  • Dales un anticipo de lo que encontrarán en la lectura.
  • Pregúntales sobre sus conocimientos en el tema.
  • Ten previo conocimiento del vocabulario que usarás durante la lectura.

 

2. Durante la lectura

-Relaciona la lectura con el libro.

Consejos:

  • Usa técnicas para involucrar a los niños, como gestos y modulaciones de voz.
  • Si es un libro ilustrado, muéstraselos para que relacionen imagen y texto.
  • Si te equivocas, ¡no hay problema! Rectifica y comparte la corrección.

 

3. Después de leer

-Afirma la comprensión del texto.

Consejos:

  • Haz una recapitulación de la lectura.
  • Relee algunos contenidos, pueden ser los favoritos de los pequeños.
  • Invítalos a compartir experiencias o emociones personales relacionadas con el texto.
  • Pregúntales su opinión sobre el texto y cómo lo aplicarían en su vida.

 

Estamos seguros de que la próxima vez que leas frente a los niños, siguiendo estos consejos y conociendo las etapas de lectura en la escuela, los atraparás con tu texto.

No te pierdas una segunda entrada en la que te compartiremos otras estrategias para seguir mejorando tu papel como Lector Voluntario.

Papás y maestros, juntos contra la Inasistencia escolar

Por Equipo Montenegro

 

De acuerdo a datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) la inasistencia escolar en México llega al 11% de los niños inscritos en la educación básica y alcanza hasta un 18% si tomamos en cuenta a toda la población infantil en edad escolar, incluso a aquellos no inscritos.

¿Qué provoca esto? ¿Es significativa la ausencia del 11% de los niños para el otro 89% que sí asiste?

Pregúntele a cualquier maestra o maestro que dé clases a partir de Kinder y le dirá que las ausencias de pocos sí generan impactos en el resto. Ya que la interacción entre compañeros, la participación de los asistentes y el desarrollo de competencias afectivas y cognitivas mejora cuando la participación dentro del grupo es nutrida.

Un ejemplo puede ser el de cualquier maestra que tiene que apoyar a los alumnos con más inasistencias a estar “al corriente” con el resto de sus compañeros, este tiempo que toma la maestra en ayudar al alumno que faltó no lo aplica en la mejora general y cada vez que un alumno falta, el cúmulo de regularización dentro del salón crece, restando horas al crecimiento colectivo.

Es importante notar que, tanto estudios de la Universidad Pedagógica Nacional de México (UPN) y la Unicef insisten en que el contexto del niño en edad escolar determina las causas y las soluciones de la inasistencia. La vida familiar, la situación económica y la comunidad escolar juegan un papel muy importante en porqué faltan los niños a la escuela y cómo pueden dejar de hacerlo.

 

¿Cómo afecta el ausentismo al niño escolar?

De acuerdo a los pedagogos, psicólogos y maestros, los niños con alto ausentismo muestran un retraso en los logros educativos, en su autoestima e incluso en su futuro como empleados ya que se incrementa el riesgo de que dejen la escuela.

 

¿Cómo fomentar la disminución del ausentismo?

Como padres hay multitud de cosas que podemos hacer, desde planear mejor las vacaciones. Cuidar de la salud de los niños en épocas de riesgo (inviernos, cambios de estación), así como fomentar en ellos una cultura de responsabilidad. El ausentismo se puede combatir desde la elección de la escuela, por su cercanía a casa, los horarios escolares y la realización de que ser padres implica la responsabilidad de enseñar a ser responsable.

Hay, entre todas, una razón del ausentismo en la que los padres podemos ayudar aún más en el día a día: cuando nuestros hijos no se adaptan con éxito a su entorno.

De acuerdo a estudios psicológicos “las diferentes etapas de la enseñanza escolarizada pueden presentar desafíos que no todos los estudiantes están preparados para superar, y la imposibilidad de adaptarse al entorno suele conducir a la decisión de ausentarse de las clases”. Como padres podemos brindar nuestro apoyo a los maestros y a nuestros hijos al estar más atentos a la adaptación de nuestros hijos a su escuela, más si es reciente el cambio y frecuentemente en comunicación con los maestros si nuestro hijo sigue en la escuela.

Cómo iniciar a tus hijos en la poesía

Por Equipo Montenegro

 

Sí, los chicos pasan cada vez más tiempo en internet -el INEGI calcula que hasta el 88.5 % de la población entre los 6 y 17 años se conecta a la red-, pero también cada día pasan más de ese tiempo en línea leyendo. Así que, ¿por qué no iniciarlos en la lectura de poesía con el internet como cómplice?

Pero primero averigüemos por qué es importante la poesía en la formación de nuestros hijos, para después conocer algunas prácticas que nos ayudarán a acercar a nuestros hijos a la poesía.

 

¿Por qué importa la poesía?

Según estudios recientes, los niños demuestran una tendencia natural al lenguaje poético como parte de su desarrollo “animista” del lenguaje. Es decir, todos los seres humanos descubrimos el mundo primero como un conjunto de fuerzas naturales. Pero después, cuando los niños “inician su escolarización, ven frenada dicha capacidad [poética], debido a que la escuela refuerza la construcción literal en el uso del lenguaje”, como afirma la investigadora chilena Carolina Merino.

La chilena encontró, además, que es “de gran relevancia estimular el discurso poético en la educación preescolar por las siguientes razones: primero, la poesía acerca al niño a experiencias que de otra manera no podría vivenciar. Leer desde una postura estética significa centrar la atención en los estados internos: imágenes, asociaciones, sentimientos, ideas que surgen en el lector y que le permiten elaborar un mundo propio. [Y] segundo, la estimulación del pensamiento divergente y creativo, que se logra por medio del discurso literario, constituye también una forma de educación”.

 

Fomentando la poesía (y el pensamiento poético)

Podemos iniciar a nuestros hijos en la poesía desde temprana edad, al mismo tiempo que les cantamos canciones y que leemos cuentos infantiles. Hay que buscar un momento específico del día para leerles poesía, ya que así lograremos que relacionen la lectura poética con momentos particulares de su rutina.

A los niños de  4 años en delante, en etapa de preescritura, se les puede invitar a que dibujen lo que el poema que les leímos les hace sentir, ver o imaginar. Así se fomenta, en dicha etapa, la imaginación y el lenguaje poético.

Con los niños en edad escolar con habilidades de lectoescritura se pueden realizar ejercicios interactivos como una lectura de poesía para después crear sus propias rimas imitando al autor de su poema favorito.

 

Ten siempre en mente que… la poesía no sólo es una forma de entretenimiento o de “cumplir” con la educación de nuestros hijos, sino que tiene beneficios muy palpables en su desarrollo. Aquí te dejamos los más importantes, para que te motives a acercarlos a la poesía.

  1. Estimulan su imaginación.
  2. Aprenden vocabulario.
  3. Ejercitan la memoria.
  4. Mejoran su expresión oral.
  5. Trabajan la sensibilidad.
  6. Activan su creatividad.
  7. Transmiten los valores leídos.

Understood: en los zapatos del día a día de los trastornos por déficit de atención

Son pocos los proyectos tan integrales con los que nos hemos topado en la red que atiendan desde diversos ángulos a alguna problemática específica en los procesos de desarrollo infantil, como lo es el sitio Understood. Menos aún los que cuentan con bastantes recursos de forma gratuita. Te invitamos a conocer un poco más sobre este sitio que reúne y comparte expertise desde distintas esferas para atender y acompañar a padres en cuyo hogar existe algún caso de trastorno por déficit de atención con hiperactividad.

 

Un esfuerzo integral y colectivo para un problema común y complejo

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es una realidad para millones de familias tanto en Estados Unidos —en donde 11 % de los niños entre 4 y 17 años han sido diagnosticados con él, lo que equivale a 6.4 millones de niños[1]— como en México —8 % de los niños en edad escolar presenta TDAH[2]— y el mundo, por lo que en varios países es considerado como un problema de salud pública. Debido tanto al volumen de población infantil que este trastorno afecta, como a su injerencia en el desarrollo de quienes lo presentan, son varios los esfuerzos de organizaciones y comunidades para manejar y superar sus retos. Uno de estos esfuerzos es Understood.

El proyecto Understood vincula a 15 organizaciones sin fines de lucro para ofrecer guía, apoyo y recursos a los padres de chicos con dificultades de aprendizaje y de atención a través de un portal de internet. La oferta de Understood considera a varios actores y ámbitos, pues articula recursos tanto de expertos en temas de educación, psicología, desarrollo y salud, como experiencias de padres y de los propios niños diagnosticados con TDAH, por lo que en el sitio se puede tener acceso a materiales y publicaciones estudiadas desde los distintos ángulos de este trastorno: desde el ojo del experto externo, del padre, tutor o maestro que vigila en la cotidianidad al TDAH,  hasta del propio paciente con sus distintas formas de vivirlo y superarlo. El portal combina tecnología con una importante fuente de expertos en distintos ámbitos del tema que, además, están en línea todos los días de forma gratuita. Debido al importante componente latino de la población estadounidense, el sitio Understood está disponible tanto en inglés como en español.

 

Conocer para actuar

Understood es una referencia para consultar e irse adentrando en la comprensión de problemas de aprendizaje y atención en niños, por lo que el apartado que profundiza lo que son los trastornos por déficit de atención con hiperactividad (como la dislexia) es por demás completo y accesible. Aborda desde las aclaraciones puntuales y sencillas de lo que son estos trastornos, lo que no son, sus implicaciones cerebrales, las diferencias entre discapacidades de aprendizaje y problemas tanto de atención como de aprendizaje, tipos de trastornos, síntomas, tratamientos y aproximaciones, hasta los distintos términos que se utilizan para referirse a ellos en distintas esferas, o una explicación de las diferencias en cómo visualizan estos problemas de aprendizaje y atención tú y tus hijos. La información del tema y el tratamiento por la organización es, por de más, esclarecedora… y este apartado es sólo la introducción. Si estás comenzando a investigar el tema, es un sitio que definitivamente merece una visita, pues para poder encontrar opciones a la medida de tu niño y tus rutinas, informarse es un paso obligado.

 

Expertos a tu alcance, todo el año

Uno de los fuertes innegables de este portal es su red de expertos que construye los contenidos y que, además, están disponibles mediante chats en vivo o eventos (como los webinars, seminarios o breves pláticas en línea) que se programan, anuncian y colocan periódicamente en el sitio. De temas tan variados como “Prevenir la pesadilla de las tareas” o “Preguntas para hacerle a tu médico sobre medicación de TDAH” —conducidos por doctores, miembros directores del Centro Nacional de Discapacidades de Aprendizaje (en Estados Unidos), y especialistas en psiquiatría y ciencias del comportamiento de la Facultad de Medicina de la Universidad de California del Sur, respectivamente—, el contacto permanente con grandes especialistas te dará la oportunidad de ahondar en dudas o problemáticas específicas y, muy probablemente, encontrar una solución o respuesta a tu situación desde lo más experto en el campo. Todo, de manera gratuita.

Además de los grandes expertos que estudian el tema, Understood proporciona una plataforma de encuentro y contacto con padres de familia que viven, como tú, los retos que implican estos trastornos, no sólo en el ámbito escolar sino en el día a día, tanto para él como para ti. Los consejos de padres con base en experiencias reales son uno de los recursos más apreciados del sitio. Pensado para padres, Understood tiene una sección que sintetiza recursos muy prácticos: Herramientas para familias, dentro de la cual se encuentra Entrenamiento para padres, un menú en el que podrás seleccionar un tipo de problemática específica (organización y manejo del tiempo; autoestima, interacción con otros niños, manejo de la frustración, etcétera), y filtrar por el grado escolar que cursa tu niño, para recibir consejos puntuales y prácticos de un experto para atender tu situación. Consejos que, además, están calificados por los mismos usuarios del portal: un consejo que ya ha sido puesto en práctica y validado por otros padres de familia.

 

 

Desde la mirada de quien tiene un trastorno de déficit de atención

Con la gran red de especialistas y padres que conforman y visitan el sitio, Understood ha, a su vez, comprendido que no podemos omitir de la configuración de soluciones al actor más importante de todos: al niño en cuestión. Con esta visión, que busca siempre colocar al niño en el centro, Understood busca acercarnos lo más posible al problema, desde el interior. Así, en una herramienta maravillosa, A través de los ojos de su hijo, Understood nos coloca a todos en los zapatos de quien lleva estos retos en primera persona. Tras breves, pero bastante iluminadores, conmovedores y motivantes testimoniales de niños de distintas edades que padecen algún tipo de problema de atención y aprendizaje, Understood nos crea un escenario en donde los elementos aparecen tal como lo hacen ante los ojos de estos niños. Por primera vez, y desde nuestra computadora personal, podemos visualizar o escuchar para así comprender a lo que se enfrentan nuestros niños y ayudarlos, con una mayor comprensión y empatía, además de admiración, a encontrar las formas de superar esos obstáculos que cada vez se harán más pequeños en el camino al desarrollo, el crecimiento y la satisfacción.


[1] “Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos” en understood.org

[2] Secretaría de Salud. Gobierno Federal de los Estados Unidos Mexicanos. “Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad Afecta calidad de vida”. Mayo de 2016. Revisado en https://www.gob.mx/salud/prensa/trastorno-por-deficit-de-atencion-e-hiperactividad-afecta-calidad-de-vida

 

Cómo prepararse en familia para un examen

Así como sentimos que hemos fallado como padres, guías y educadores, cuando un alumno reprueba un examen, todos podemos ser parte de la solución al apoyar a los educandos en su preparación y no exclusivamente de forma académica. A continuación te damos algunos consejos para preparar un examen en familia.

 

  • Estar al día con las tareas.

No hay mejor forma de estar al día. Punto. Si ayudas a tu hijo con las tareas, lo estás ayudando a estar listo para cada examen, porque los conocimientos estarán frescos y accesibles. Además es una oportunidad para ver cada asignación diaria como un repaso. No sólo hagan la tarea, apréndanla.

 

  • Tener comunicación con el maestro.

Habla con su maestro sobre las áreas donde tu hijo necesita más apoyo y aquellas en las que tenga mayor facilidad de aprendizaje. ¡Así sabrás dónde apoyarlo! Esto también evitará que los periodos de pruebas los tomen desprevenidos, ya que la planeación lo es todo.

 

  • Leer con tu hijo regularmente.

Una manera muy eficaz de repasar temas y asignaturas con tus hijos es leer. Leer textos de y sobre las materias en las que tendrán pruebas. Enciclopedias y artículos son ideales para materias de ciencias sociales, mientras que los libros de ejercicios matemáticos, que combinan la práctica con actividades lúdicas, son ideales más allá de los textos obligatorios.

 

  • Practicar para los exámenes.

Ensayar en casa las condiciones de un examen (el silencio, la concentración y el límite de tiempo) puede reducir significativamente el estrés del alumno al realizar la prueba real. Hacer esto también ayuda a detectar conocimientos que necesitan ser reforzados y habilidades que necesitan ser mejoradas (como leer bien las instrucciones o rellenar espacios adecuadamente).

 

  • Usar técnicas de relajación.

El estrés y el nerviosismo llegarán inevitablemente, tanto con la práctica como con la realización de la actividad en sí, por lo que no es para nada una mala idea aprender una o dos formas de relajación. Con el objetivo de lograr la paz mental, pueden intentar con música y técnicas de respiración o meditación, y así estar listos para esos exámenes.

 

  • Hablar de cómo será.

Una buena anécdota de papá o mamá sobre cómo era para ellos hacer exámenes les ayuda a los niños a aliviar la tensión y los preparara para vivir las pruebas sin el estrés que conlleva una situación de evaluación, en la que se sienten examinados no sólo a nivel académico sino personal. Cualquier información extra antes del examen ayuda a verlo con mayor naturalidad.

 

Además, nunca sobran los premios o recompensas; recuerda que todo es aprendizaje y un trabajo bien hecho siempre merece una gratificación.

Más allá de una partitura. Los beneficios del entrenamiento musical

Existe un gran número de estudios sobre los vínculos entre la música, su estudio o uso, y sus efectos positivos en aspectos congnitivos —así como también hay aquellos que buscan desvincular a la música de esto—. Pese a que existe cierta polémica en la discusión de los beneficios que trae el entrenamiento musical, una constante es que el estudio de ésta tiene ciertos efectos en el desarrollo de habilidades en áreas comunes de rubros aparentemente muy diferentes, como aquellas de lenguaje y las del pensamiento matemático, lo que puede resultar en una opción interesante para clases extracurriculares para nuestros hijos.

 

La elusiva relación entre la música y el IQ

Precisamente una de las áreas que ha sido constantemente revisada, y cada tanto polemizada con algún estudio sin pruebas de causalidad, es aquella sobre la relación de la música con el coeficiente intelectual (IQ por sus siglas en inglés). Como lo explica la Dra. Heather N. Winter para la revista American Music Association en un artículo de 2016, cuando se evalúa la inteligencia por medio del IQ, esta medida se mantiene mayormente estable a lo largo de la vida, y casi la mitad de sus variantes se acreditan a la genética, por lo que se sugiere que cualquier variante ambiental o “que cultiva” (ya sea entrenamiento musical o científico) raramente logra un gran impacto en el IQ. Sin embargo, afirma, “se han hecho hallazgos significativos que muestran una relación positiva entre el entrenamiento musical y otras habilidades cognitivas”[1]. Estas habilidades incluyen a varias propias del lenguaje como la memoria y la prosa, así como el razonamiento espacial, habilidades matemáticas, memoria a corto plazo, memoria visual, tiempo de reacción y agudeza táctil[2].

Si bien probar el vínculo entre el estudio musical y su efecto positivo en habilidades cognitivas por medio del IQ ha sido una tarea más bien elusiva, en 2004, un estudio conducido por el Dr. E. Glenn Schellenberg de la Universidad de Toronto —especialista en desarrollo cognitivo en el terreno auditivo—, en el cual se dieron clases extracurriculares gratuitas a dos grupos de niños de 6 años (un grupo asignado con clases de música y otro con clases de teatro o ninguna clase extracurricular) por un año, se encontró un incremento tanto en el IQ como en los resultados de exámenes regulares de logro académico en el grupo de niños que recibieron entrenamiento musical. Las evidencias de la correlación entre el entrenamiento musical y el desarrollo de habilidades cognitivas se ha estudiado y probado en las últimas décadas, a pesar de que no se muestre muy evidente al utilizar la métrica del IQ.

 

Música y matemáticas: lo que yace en el fondo

No todos los “beneficios” adicionales que puede aportar la música más allá de su campo específico quedan en las discusiones y mediciones de IQ. En 2008, las doctoras Nan Bahr y Carol A. Christensen —especialistas en la investigación del aprendizaje y educación, respectivamente—, realizaron un estudio con alumnos australianos de 15 años para evaluar la transferencia de conocimiento de dos áreas aparentemente distintas desde la superficie, pero con semejanzas estructurales: matemáticas y música. Las autoras abordan las posibles semejanzas entre ambas ramas con la resolución de problemas como punto de partida, bajo la primicia de que cuando se posee una serie de conocimientos previos y más profundos, aunque pertenezcan a ramas distintas, pero que atienden las mismas problemáticas estructurales, la forma de resolver un problema es mucho más eficiente.

En su investigación previa, Bahr y Christensen retoman trabajos en la investigación de resolución de problemas que demuestran que existen diferencias importantes en la forma en que un experto y un novato (en problemas) se acercan y abordan problemas relacionados a un conocimiento específico de campos diferentes: los expertos se toman 25 % de su tiempo en la representación del problema, mientras que los novatos sólo invierten 1 % de su tiempo en esta fase (Voss y Post en Bahr, et ál.). Esta representación del problema (que implica hacer abstracciones y aplicar principios) es lo que permite a los expertos clasificar el problema al que se enfrentan con base en sus conocimientos previos, así pertenezcan a otras áreas, y generar con ello sus estrategias. Al clasificar los problemas, los expertos analizan y utilizan las características del problema que se encuentran en su estructura más profunda. Examinar esta estructura profunda les permite ver a los expertos cómo este problema que están atendiendo en realidad pertenece a un grupo de problemas que ya conocen, aunque pertenezcan a otros ámbitos. De tal modo, los expertos piensan qué significa realmente el problema en cuestión, mientras que los novatos se quedan en la búsqueda de qué dice el problema.

Es en esta parte honda de la estructura del conocimiento de cada área, que se puede transferir lo que se sabe de un ámbito para aplicarlo en otro, y en el caso de las matemáticas y la música, lo común que subyace a ambas áreas es mucho más de lo que se puede percibir desde la superficie. “Un músico entrenado encuentra orden en lo que es esencialmente sonido organizado arbitrariamente, y ha construido conceptualmente un sistema de patrones, relaciones, regularidades, series, proporciones, fracciones, subdivisiones y ratios, representadas y entendidas mediante un complejo sistema símbolos. De tal modo que un traslape en las estructuras profundas del conocimiento musical y matemático puede esperarse en un gran número de áreas[3]”, explican Bahr y Christensen en su publicación del 2000.

En el estudio dirigido por estas doctoras, se encontró que en los ámbitos de matemáticas y música, los alumnos que han tenido entrenamiento musical se desempeñan mucho mejor que los alumnos sin entrenamiento en las áreas de matemáticas que se traslapan con estructuras del conocimiento musical[4]. Este estudio también sostiene teorías como la de Zohar, que sugiere que la transferencia de conocimiento sucede como resultado de una similitud estructural profunda entre los ámbitos. Bahr y Christensen argumentan que esta transferencia puede suceder de forma espontánea y sin instrucción previa que facilite la transferencia (en su estudio, a dichos alumnos de 15 años —con y sin entrenamiento musical— se les asignaron tanto pruebas matemáticas como musicales, sin instrucciones que indicaran el cambio de ámbito y mucho menos sus áreas similares).

Así, que tu hijo inicie un estudio más formal de música (particularmente la creación de música, más que la apreciación) lo dotará de formas de entender y organizar el mundo que podrá aplicar en muchos más campos, y todo sin siquiera percatarse de ello. Si para este nuevo ciclo estás pensando en actividades extracurriculares que le aporten más a distintas dimensiones del crecimiento de tu hijo, además de resolver situaciones de agendas de papás y/o mamás que trabajan, la música puede ser una opción con grandes beneficios. El desarrollo de nuevas rutas mentales ayudará a fortalecer sus conocimientos y dominio en áreas del lenguaje y de las matemáticas, entre otras, pero lo más importante es inducirlo y apoyarlo en una actividad como la música, si naturalmente tiene una inclinación hacia ella, o si te lo demanda de forma más abierta. Forzar un conocimiento o un gusto no ayuda en mucho, pues el niño no tendrá la apertura ni la curiosidad que son necesarios a la hora de aprender, pues como recordamos, el juego y el disfrute son fundamentales en los procesos de aprendizaje de los niños.


[1] Winter, H. N. (2016). “THE LINK BETWEEN MUSIC LESSON AND IQ IN CHILDREN”. American Music Teacher, 66(2), pp. 14-18.

[2] Ídem.

[3] Bahr, N., & Christensen, C. A. (2000). “INTER-DOMAIN TRANSFER BETWEEN MATHEMATICAL SKILL AND MUSICIANSHIP”. Journal Of Structural Learning & Intelligent Systems, 14(3), p. 187.

[4] Ídem.

Haz el mejor “nido de estudio” de tu vida

Por Equipo Montenegro

A esta altura del receso escolar, ya están casi listos los útiles, esa mochila especial se resiste a llegar y las vacaciones casi se acaban… es el momento justo de pensar en un espacio para apoyarnos durante todo el ciclo escolar que está por comenzar.

Pero ese espacio, en algunas ocasiones, ya está asignado en casa sin ser el ideal. Te daremos algunas ideas para que, sin importar el tamaño de casa o los recursos, sepas elegir el mejor lugar en casa para convertirlo en un verdadero nido de estudios que ayude a tu concentración, organización y se refleje en mejores calificaciones y menos estrés.

Primero que nada debemos preguntarnos: ¿qué debe tener el espacio ideal para estudiar? Esto se puede responder sencillamente en tres puntos:

Buena iluminación.
Buena equipación.
Aire circulando.

Así que ya puedes ir descartando tu closet, por más libre de ruido que esté. Necesitas también luz, natural de preferencia, y aire, sobre todo uno que se renueve por sí solo, como una ventana cercana.

Ahora lo que necesitas hacer es tomar decisiones.

1. Espacio de trabajo

La superficie que utilices para estudiar será tu mejor aliada o tu ruina. Lo recomendable es una mesa amplia, lo suficientemente larga para que todas tus herramientas se acomoden y dejen espacio a los libros y libretas, o lo suficientemente versátil para darte espacio acondicionable.

2. Asiento

Recuerda que pasarás horas sentado estudiando o leyendo, así que más vale encontrar un asiento cómodo y que ayude a tu buena postura. Las sillas de oficina están pensadas para usos prolongados, así que son una buena opción. Pero un sillón cómodo no se puede descartar.

3. Iluminación

Como dijimos antes, que haya luz natural es muy importante. Si tu espacio habitual no cuenta con abundante luz natural, analiza si puedes cambiarlo. De no ser posible el cambio, asegúrate de que tengas iluminación artificial que suplante la luz natural. Hay focos especiales para ello.

4. Herramientas

Necesitas tener al alcance de tus manos todo lo indispensable. Dale un espacio a cada cosa, así evitarás pérdidas de tiempo buscando las herramientas para la tarea y te podrás enfocar más en la tarea.

5. Organización

Debes mantener una base de pasos, procesos y/o tareas a realizar a manera de planeación para que cada día sepas exactamente dónde comenzar, qué herramientas necesitas para cada tarea y cuánto tiempo tienes.

6. Medición del tiempo

Importante para descansar correctamente es no trabajar de más. Asigna una cantidad determinada de horas para estudiar, después divide ese tiempo entre las tareas y ten siempre a la mano un reloj para medir tu progreso y evitar estancarte.

 

Como ves, encontrar el mejor lugar para estudiar depende más de voluntad que de recursos. Ahora también te recomendamos apropiarte del espacio con aquellas cosas que te motiven a hacerlo mejor: una foto, una frase inspiracional o un objeto que te traiga paz mental son lo recomendable. Y ahora sí. ¡A estudiar mucho!

El aporte de la disciplina a la vida académica

Disciplina, #MontenegroEditores

Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, entonces, no es un acto, es un hábito.
—Aristóteles

 

La trampa de la sobrevaloración del talento

El avance en el ámbito escolar, como en los demás ámbitos de la vida, no se reduce a un solo factor —como a una capacidad cognitiva o un coeficiente intelectual privilegiado—. Es la suma de muchos factores, desde todos los contextos de un alumno, lo que al final impacta en su desempeño escolar. Fomentar tanto la disciplina como los hábitos de estudio en nuestros niños, desde edad muy temprana, trae grandes beneficios así como un gran impacto a su vida académica y, de paso, a la personal.

Más que sólo un cerebro dotado

En un estudio de la Universidad de Pensilvania en Estados Unidos, investigadores del Centro de Psicología Positiva decidieron medir la auto-disciplina de estudiantes para analizar su efecto en el nivel de desempeño de los mismos, pues con evidencia de una gran variante de desempeños con niños que comparten el mismo coeficiente intelectual (IQ), se obliga a buscar la influencia de fortalezas no-intelectuales[1] (e.g., motivación, autodisciplina) en los rendimientos académicos altos. De acuerdo a sus resultados, “adolescentes altamente auto-disciplinados sobrepasan el desempeño de sus pares más impulsivos en cada variable de desempeño académico, incluidas calificaciones en boletas, resultados de pruebas estandarizadas de logros, admisión a preparatorias competitivas y asistencia”[2]. Entre algunos de los aspectos observados que afectaron los resultados de los estudiantes, están las horas dedicadas a las tareas, horas dedicadas a ver televisión (inversamente) y la hora en la que los estudiantes iniciaban sus deberes escolares en casa.

Los beneficios de la disciplina distan de ser exclusivamente en el plano inmediato. Otros investigadores, como Mischel y sus colaboradores, mostraron -a inicios de los años 90- que una mayor habilidad para posponer la gratificación (prima hermana del autocontrol) a los 4 años de edad, se relacionaba con una mayor funcionalidad académica y social más diez años después [3].

Sobra mencionar que fomentar la auto-disciplina en nuestros hijos desde pequeños les traerá beneficios más allá de los observables en un plano estrictamente escolar e inmediato, como los ya mencionados líneas atrás, además de otros como desarrollar y expandir los tiempos de concentración, crear hábitos de orden y fortalecer habilidades de administración del tiempo, además de mitigar el estrés y la ansiedad que pueden generar la poca preparación ante un reto escolar.

Cómo ayudarlos en la construcción de buenos hábitos de estudio

Un dato que puede ser importante al incorporar o llevar a cabo por primera vez algunas de las herramientas y/o sugerencias que nos mencionan especialistas en la entrega de Tips para estudiar de la Guía de Padres de Montenegro, es aquel sobre los periodos de tiempo de estudio sugeridos según la edad de cada niño. Así podemos tener un parámetro que nos ayude a balancear el tiempo que es ideal que estudien al día, sin que se vuelva demasiado. Información que va muy de la mano con los tiempos aproximados de concentración según el grado escolar que también se exponen en la Guía. Con esta información podremos armar estrategias para cada uno de nuestros niños, pues, en efecto, y como de seguro lo intuías, las cargas de tiempo dedicado al estudio y lo que verdaderamente puede durar un niño en completa concentración, van a variar según su edad. Así mismo variará idealmente lo que podemos exigir a cada niño.

Dentro de algunas de las sugerencias que se proponen para ayudar a que los niños estudien mejor, están el llevar un registro de objetivos que se evaluarán, tener a la vista las próximas tareas a cumplir, compensar a los niños con estímulos verbales, físicos o emocionales cada que alcanzan sus logros establecidos; además de las maneras en las que es mejor que intervengas: ofrecerles explicaciones que permitan al niño realizar su tarea, sin realizarla por él, u ofrecerles ejemplos nuevos o distintos cuando no pueden resolver un ejercicio.

Herramientas muy importantes como la creación de horarios o planeaciones semanales que integren los distintos ámbitos de la vida de un niño, cuidando que exista siempre un equilibrio sano entre esparcimiento y deberes, así como el establecimiento de un espacio y ambiente verdaderamente óptimos para el estudio, son algunos recursos que se detallan en esta Guía, y que encontrarás de mucha utilidad. Todo esto lo podrás consultar y descargar completamente gratis desde el portal oficial de Montenegro, en la sección Padres, y esperamos que, así, tu niño empiece a apropiarse de buenos hábitos de estudio que lo lleven a desarrollar muchas otras habilidades que le beneficiarán a lo largo de su vida.


[1] Duckworth, Angela L., y Seligman, Martin, E.P. Self-Discipline Outdoes IQ in Predicting Academic Performance of Adolescents. Positive Psychology Center, University of Pennsylvania. 2005. [Revisado en https://www.sas.upenn.edu/~duckwort/images/PsychologicalScienceDec2005.pdf]
[2] Ídem.
[3] Mischel et ál. en Duckworth y Seligman, Op. cit.