Padres

Papás y maestros, juntos contra la Inasistencia escolar

Por Equipo Montenegro

 

De acuerdo a datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) la inasistencia escolar en México llega al 11% de los niños inscritos en la educación básica y alcanza hasta un 18% si tomamos en cuenta a toda la población infantil en edad escolar, incluso a aquellos no inscritos.

¿Qué provoca esto? ¿Es significativa la ausencia del 11% de los niños para el otro 89% que sí asiste?

Pregúntele a cualquier maestra o maestro que dé clases a partir de Kinder y le dirá que las ausencias de pocos sí generan impactos en el resto. Ya que la interacción entre compañeros, la participación de los asistentes y el desarrollo de competencias afectivas y cognitivas mejora cuando la participación dentro del grupo es nutrida.

Un ejemplo puede ser el de cualquier maestra que tiene que apoyar a los alumnos con más inasistencias a estar “al corriente” con el resto de sus compañeros, este tiempo que toma la maestra en ayudar al alumno que faltó no lo aplica en la mejora general y cada vez que un alumno falta, el cúmulo de regularización dentro del salón crece, restando horas al crecimiento colectivo.

Es importante notar que, tanto estudios de la Universidad Pedagógica Nacional de México (UPN) y la Unicef insisten en que el contexto del niño en edad escolar determina las causas y las soluciones de la inasistencia. La vida familiar, la situación económica y la comunidad escolar juegan un papel muy importante en porqué faltan los niños a la escuela y cómo pueden dejar de hacerlo.

 

¿Cómo afecta el ausentismo al niño escolar?

De acuerdo a los pedagogos, psicólogos y maestros, los niños con alto ausentismo muestran un retraso en los logros educativos, en su autoestima e incluso en su futuro como empleados ya que se incrementa el riesgo de que dejen la escuela.

 

¿Cómo fomentar la disminución del ausentismo?

Como padres hay multitud de cosas que podemos hacer, desde planear mejor las vacaciones. Cuidar de la salud de los niños en épocas de riesgo (inviernos, cambios de estación), así como fomentar en ellos una cultura de responsabilidad. El ausentismo se puede combatir desde la elección de la escuela, por su cercanía a casa, los horarios escolares y la realización de que ser padres implica la responsabilidad de enseñar a ser responsable.

Hay, entre todas, una razón del ausentismo en la que los padres podemos ayudar aún más en el día a día: cuando nuestros hijos no se adaptan con éxito a su entorno.

De acuerdo a estudios psicológicos “las diferentes etapas de la enseñanza escolarizada pueden presentar desafíos que no todos los estudiantes están preparados para superar, y la imposibilidad de adaptarse al entorno suele conducir a la decisión de ausentarse de las clases”. Como padres podemos brindar nuestro apoyo a los maestros y a nuestros hijos al estar más atentos a la adaptación de nuestros hijos a su escuela, más si es reciente el cambio y frecuentemente en comunicación con los maestros si nuestro hijo sigue en la escuela.

Asertividad infantil, qué es y cómo fomentarla (y por qué)

Por Equipo Montenegro

 

Podemos enseñar a nuestros hijos a ser educados, pero si realmente queremos prepararlos para vivir en una sociedad más diversa y hacerlos ciudadanos responsables de un nuevo orden social sin discriminación, lo que tenemos que enseñarles es el arte de la asertividad.

La asertividad los ayudará a expresar su propia opinión de manera respetuosa y clara al mismo tiempo; la asertividad es una característica que si es bien empleada por los pequeños, podrán tanto salir de aprietos como conseguir mejores puestos de trabajo en el futuro. Incluso en su infancia, la asertividad les puede ayudar a construir mejores relaciones con sus amigos, maestros y familia, enriqueciendo su experiencia vital.

Pero antes de ver cómo podemos cultivar este don social, debemos repasar brevemente qué entendemos por asertividad. Definida por los psicoterapeutas como “la habilidad de expresar nuestros deseos de una manera amable, franca, abierta, directa y adecuada, logrando decir lo que queremos sin atentar contra los demás. Negociando con ellos su cumplimiento”, la asertividad se define también como opuesta a otros dos comportamientos posibles en sociedad: la agresividad y la pasividad.

Aquí cabe resaltar que los niños son, por naturaleza, asertivos, pero que el problema viene cuando crecemos y buscamos aceptación por encima del bien común, que sólo llega cuando todos los intereses son representados y valorados.

Por ello te recomendamos estudiar los tres tipos de comportamiento que pueden desarrollar tus pequeños, para que identifiques en cuál se está desenvolviendo.

– Niños de estilo pasivo: actúan sin defender sus intereses ni sus objetivos ni sus emociones. Al no mostrar sus opiniones o desacuerdos, la gente suele aprovecharse de ellos.

– Niños de estilo agresivo: actúan sin tener en cuenta los sentimientos de los demás. Amenazan, insultan, pelean o gritan, creen tener razón siempre y suelen ser rechazados por la gente.

– Niños de estilo asertivo: actúan respetándose a ellos mismos y a los demás. Es adecuada su forma de expresarse, son correctos, coherentes, completos, claros, sinceros y concisos. Son personas que suelen ser aceptadas en los grupos y en las relaciones sociales, ya que emocionalmente no están en deuda con nadie.

Conducir a los niños por el camino de la asertividad es reflejar en sus conductas diarias una apuesta por la formación integral de los pequeños, no sólo en el civismo, sino en una cultura de la tolerancia a la diversidad y la responsabilidad social. Por esto, te presentamos dos actividades que puedes llevar a cabo para cultivar la asertividad en tus hijos.

 

El buzón de sentimientos

Este juego ayuda al niño a expresar lo que siente de forma adecuada. ¿Por qué no poner un “buzón de sentimientos” en casa en el que expresemos cómo nos ha hecho sentir una situación? Durante el fin de semana podemos leer todos los mensajes, y así nuestro hijo podrá expresar cómo le hizo sentir esa situación en concreto. Por ejemplo: “Yo me sentí mal cuando mi hermano no me dejó jugar con sus amigos”. En caso de que no pueda escribirlo, puede dibujarlo. El objetivo es que todos empecemos diciendo: “Yo me sentí… cuando…”.

 

Lo bueno y lo malo

Otra forma de manifestar nuestros sentimientos es hacer el juego de los 5 minutos buenos y malos. Es tan sencillo como reunir a la familia un ratito cada día para que todos podamos platicar cómo nos ha ido en el día: lo que nos ha gustado y lo que no nos ha gustado en lo absoluto. El único requisito será que nos miremos a los ojos.

 

Con estas actividades y consejos podemos fomentar la asertividad como herramienta de crecimiento, ¿qué opinas? ¿Has aplicado alguna otra actividad? Cuéntanos cómo fomentas tú la asertividad.

Criar en la diversidad: algo más que una moda

Por Equipo Montenegro

 

Para la Organización de las Naciones Unidas, la diversidad es “una fuerza motriz del desarrollo”. Durante los últimos 15 años en Latinoamérica, se han escrito leyes para protegerla incluso a nivel constitucional. Las escuelas privadas y públicas mantienen desde hace algunos años actividades de sensibilización sobre la diversidad y promueven el multiculturalismo… y aun así podemos escuchar de vez en cuando a alguien usar “indio” como sinónimo de insulto, o llamar a alguien “centroamericano” como si fuera una mala palabra.

¿Es que han fracasado las buenas intenciones de autoridades y sociedad civil organizada? No, en lo absoluto. Simplemente hace falta más trabajo en casa para lograr una sociedad realmente abierta a abrazar su diversidad intrínseca. Y hoy, brindar a nuestros hijos una educación que fomente la tolerancia, la diversidad y el respeto al espacio público ya no es más una moda, es una obligación moral con la siguiente generación que está llamada a dar el gran salto ético hacia adelante, hacia sociedades que aprovechen los beneficios de su diversidad, en lugar de explotar sus flaquezas.

Comencemos en casa, ¿qué podemos hacer por nuestros hijos?

Podemos resumirlo en siete consejos para criar en la diversidad:

  1. Crea un entorno de aprendizaje abierto.
  2. Ejerce siempre una actitud y mentalidad abiertas.
  3. Enséñales idiomas y otras culturas.
  4. Exponlos a distintas actividades y culturas.
  5. Nunca censures, déjalos ser curiosos.
  6. Respeta su individualidad.
  7. Edúcalos para lidiar con las críticas y prejuicios.

 

Crear un entorno de aprendizaje abierto es generar y fomentar la curiosidad más allá del aula; para ello no debe haber temas prohibidos o tabúes, salvo aquellos que estén muy adelante de su etapa formativa. Pero como seres humanos en un entorno cambiante, debemos estar preparados para hablar con ellos sobre cualquier tema.

Como padres, tutores o guías somos un ejemplo viviente para los chicos, así que tú debes mantener siempre una actitud y mentalidad abierta. Si te preguntan sobre un tema, dales diversos puntos de vista sobre él, especificando el que tú prefieres si así lo deseas, pero déjalos juzgar por ellos mismos. Si complementas estas acciones con la enseñanza de otros idiomas o culturas, aunque sea a nivel lúdico, los expondrás a otras culturas y formas de pensamiento que les ayudarán a permanecer curiosos. ¡Ah!, y cuando lo sean, no censures. Permite que exploren su realidad como lo harían con un libro, con guías, pero sin lugares prohibidos. De esta manera podrás respetar su individualidad, primera esencia de la diversidad. También deberás exponerlos a críticas constructivas o prejuicios, tanto para que aprendan a distinguirlos como para que sepan cómo manejar el rechazo en un mundo donde la tolerancia es ley, pero la aceptación escasea.

¿Alguna idea sobre cómo ayudar a hacer nuestro mundo más amable? Escríbenos… nos encanta saber de ti.

Resiliencia infantil. Cómo criar hijos más fuertes emocionalmente

Por Equipo Montenegro

 

Tal vez hayas escuchado mucho últimamente esta palabra: resiliencia. ¿Pero qué significa cuando hablamos de crianza y educación? ¿Qué significa criar niños resilientes?

Primero debemos explicar brevemente qué es la resiliencia.

La explicación sencilla es que la resiliencia es la capacidad que tiene una persona para superar circunstancias traumáticas y/o difíciles. El concepto de resiliencia, sin embargo, también abarca la capacidad del ser humano para recuperarse de esos hechos traumáticos, para superarlos y transformar esa experiencia en un motor de crecimiento.

¿Y qué significa esto para un niño?

A veces pensamos en los niños como seres humanos con una menor capacidad de pensamiento o de sentimiento, pero la verdad es otra muy distinta. Los niños también enfrentan retos, derrotas y dolor a través de su día a día. Para algunos de ellos incluso eso significa pasar por eventos traumáticos diariamente. Un divorcio, la muerte de un familiar (creemos que no lo sienten, pero ellos viven junto a nosotros la muerte de la abuelita también) o incluso una mala relación escolar, son factores que afectan a los más pequeños.

Algunos de estos eventos dejan cicatrices invisibles que, de no ser tratadas con estrategias de fortalecimiento emocional, pueden ocasionar problemas sentimentales y psicológicos… por eso te vamos a dar 10 pasos para fomentar la resiliencia infantil, recomendados por la Asociación Americana de Psicología (EUA).

 

1. Hacer y tener amigos

Enseña y anima a tus hijos a hacer y tener amigos. Paralelamente, desarrolla una red familiar fuerte para que los niños se sientan amparados y aceptados. En la escuela, hay que estar atento al hecho de que ningún niño esté aislado. Las relaciones personales fortalecen la resiliencia de los niños y les brinda apoyo social.

 

2. Enseñar a los niños a ayudar a los demás

Ayuda a tu hijo haciendo que él ayude a los demás. Ayudar a otros puede permitirle superar la sensación de impotencia. A través de trabajos voluntarios apropiados a su edad, así como de pequeñas tareas caseras, los niños se sentirán valorados. En la escuela, se pueden ejercitar pequeñas iniciativas para ayudar a los demás.

 

3. Mantener una rutina diaria

Ayuda a tu hijo a establecer una rutina diaria y a seguirla. El respeto a la rutina es un sentimiento reconfortante para los niños, especialmente para los más pequeños. Ellos necesitan saber que están cumpliendo y haciendo bien sus tareas para crear una buena autoimagen.

 

4. Combatir la inquietud y la preocupación

Tan importante como seguir una rutina es no obsesionarse con ella. Enseña a tu hijo a concentrarse en sus propósitos pero también a descansar y hacer cosas diferentes. Es necesario que los niños estudien pero que también jueguen y se diviertan.

 

5. Enseñar a los niños a cuidarse

Es importante que todos cuidemos nuestra salud, nuestra apariencia, nuestro descanso… Eso debe ser inculcado en los niños, desde pequeños. Con el ejemplo, podemos enseñar a los niños a cuidarse, a que se quieran haciendo deporte, jugando, comiendo, durmiendo bien, etcétera.

 

6. Animar a los niños a fijarse metas

Fechas importantes como el inicio del año o un cumpleaños son ideales para enseñar a los niños a establecer algunas metas en su vida. Objetivos que ellos pueden alcanzar por sí solos. Así experimentarán el valor del logro, del éxito, y disfrutarán de los elogios. Aprenderán que tener desafíos les hacen sentirse “grandes”.

 

7. Alimentar una autoestima positiva

Ayuda a tu hijo a recordar cómo pudo lidiar satisfactoriamente con dificultades en el pasado y luego a entender que esos desafíos pasados lo han hecho fuerte para desafíos futuros. Ayuda a que aprenda a confiar en sí mismo para resolver los problemas y tomar las decisiones adecuadas. Enséñale a tomar la vida con humor, así como a reírse de sí mismo. En la escuela, ayuda a los niños a ver cómo los logros individuales contribuyen al bienestar de la clase como un todo.

 

8. Enseñar a los niños a ver lo positivo, incluso en las cosas malas

Fomentar una actitud positiva frente a las adversidades ayudará a los niños a enfrentarse a las dificultades con optimismo y positivismo. Aprenderán que después de una tempestad siempre viene la calma y que no hay que desesperarse. En la escuela, los niños pueden escuchar cuentos y desarrollar actividades que muestren que la vida sigue después de las adversidades.

 

9. Estimular el autoconocimiento en los niños

Hay que enseñar a los niños que con todo se aprende y se crece. Ayuda a que tu hijo vea cómo lo que enfrenta puede enseñarle a entender de qué está hecho. En la escuela, considera conversaciones sobre lo que ha aprendido cada estudiante después de enfrentarse a una situación difícil.

 

10. Aceptar que el cambio es parte de la vida

Los cambios pueden a menudo ser terribles para los niños y adolescentes. Ayuda a tu hijo a ver que el cambio forma parte de la vida y que se puede reemplazar una vieja meta con nuevas. En la escuela, se puede discutir cómo los cambios han tenido un impacto sobre su vida.

Sí, puedes educar con la televisión… sólo involúcrate más

Si naciste en los setenta u ochenta del siglo pasado y ya eres padre, recordarás que las caricaturas que veíamos no solían ser tan educativas como los productos que actualmente existen. Ni estaban tan especializados.

Estamos hablando de series animadas como los Thundercats, los Halcones Galácticos, Voltron, Mazinger Z, Candy Candy, Heidi, Remy, Los Snorkels, Los Rescatadores o Don Gato y su Pandilla. El día de hoy nos parecen muy inocentes pero algunas de esas series tienen secuencias realmente violentas que aún hoy necesitan un adulto que guíe a los niños más pequeños durante su consumo. Nada que ver con las series hechas especialmente para preescolares que abundan en la televisión por cable en México. Son caricaturas diseñadas para enseñar habilidades matemáticas básicas como Equipo Umizoomi, o manejo de emociones como Daniel Tigre, u otros idiomas como Ni Hao, Kai-Lan.

Definitivamente, si lo buscas, hay suficiente programación como para que la también llamada “Caja idiota” sea más interesante. Pero para muchos padres, la pregunta persiste: ¿puedo educar a mis hijos con la televisión?

La respuesta es sí, pero debes ser proactivo y acompañar a tus hijos a formarse hábitos sanos de consumo televisivo. Aquí algunas recomendaciones:

 

  1. La televisión educa.

Como lo han demostrado los investigadores de la conducta, la televisión impacta en las habilidades futuras de los niños como estudiantes, haciendo que puntuen más alto en algunas actividades escolares relacionadas con lo sensorial, pero también genera una forma de aprendizaje “menos ordenada” que el esfuerzo de leer un libro.

Por eso los expertos en pedagogía recomiendan un balance entre la lectura de libros y el tiempo de televisión. “No hay que olvidar que en la televisión tiene más prioridad el pensamiento asociativo y primario versus el pensamiento reflexivo, lógico o racional. En este sentido, se dice que genera un discurso diferente”, dice Concepción Medrano en su artículo “El poder educativo de la televisión”.

 

  1. Todo con medida.

Ahora bien, la televisión, como todos los consumos que están disponibles para nuestros hijos, necesita ser administrada con tacto para que tenga un efecto benéfico en lugar de dañino en su desarrollo. En México se especula que los niños pasan un promedio de 2 a 4 horas viendo televisión, y lo ideal de acuerdo a los expertos en desarrollo infantil es unos 60 o 90 minutos diarios.

Como hábito, también es importante establecer cuándo y a qué hora se hará consumo de la televisión, así como las acciones que se deben realizar previa y posteriormente a ese tiempo. Usarlo como un premio o castigo resulta en un mayor apego al aparato, por lo cual es mejor dejarlo como algo irrelevante. Algunos sustitutos de entretenimiento son escuchar música, realizar actividades creativas, frecuentar juegos físicos y tradicionales, así como videojuegos, mismos que también han de consumirse de acuerdo a la edad y en cantidades de tiempo moderadas.

 

  1. Cuida lo que consumes.

Como ya hemos platicado, hay un menú amplio de series animadas aptas para los peques. Canales como Baby Tv, Discovery Kids, Disney Jr. y Nick Jr. transmiten contenido pensando en edades preescolares y de primera infancia que te ayudarán a entretener y reforzar (ojo: reforzar, no susitutuir) la educación social y mental de tus hijos. Conoce su programación y ve junto con ellos algunas historias, así sabrás aprovechar las herramientas que proveen series como Bubble Guppies o Equipo Umizoomi para las habilidades lógico-matemáticas; además, convivirás con tus hijos. También podrás ver para que edades están recomendadas las series animadas, y entender cuándo son apropiadas para ellos.

Otro punto de mucho cuidado es que hay muchas series animadas para adultos, así que conocer la oferta te ayudará a evitar aquel terror que sentían nuestros padres cuando llegó South Park a nuestra vida.

Acerca a tus hijos a la lectura

Hacer que los chicos se interesen en la lectura de libros análogos puede ser todo un reto. Y si tomamos en cuenta que investigaciones realizadas en Estados Unidos por neurólogos afirman que el cerebro moderno ha reducido su capacidad de atención a unos cinco minutos ininterrumpidos (cuando hace 50 años el promedio era de 21), estamos ante un reto incluso mayor. Pero, como padres, tenemos la capacidad no sólo de formar a un lector, sino a un promotor de la lectura en cada hijo.

Una de las lecciones más valiosas que el promotor de la lectura y ensayista Juan Domingo Argüelles comparte de sus décadas de trabajo en la promoción de la lectura, es hacer del libro un “juguete más” para los más pequeños. Un “cuidado, no toques los libros”, dicho en un tono severo o admonitorio puede resultar en toda una vida alejada de los libros. Claro, no te pedimos que dejes esa copia autografiada al alcance de tu preescolar, ya que ellos están explorando el mundo y lo que tocan lo transforman, lo hacen propio y lo adoptan.

Así que un gran primer paso para acercar a tus hijos a la lectura es integrar el libro a su vida cotidiana. Hay libros para preescolares para los cuales no se requieren habilidades de lecto-escritura. Libros para el baño, con imágenes o sonidos, así como de texturas, son ideales para los bebés desde los 6 meses hasta niños con 4 o 5 años.

Para los que ya comienzan a aprender, hay muchas opciones de libros de lectura con textos breves, en letras grandes e historias que desarrollan sus habilidades de comprensión y refuerzan las de exploración del mundo. Estos libros deben contar también con el apoyo de los papás, incluso hay historias especiales para la hora de dormir.

Ahora, para los niños de 9 a 14 años existen muchas colecciones de cuentos o relatos con una mayor extensión y con temas que hablan sobre sus experiencias o invitan a la imaginación. Es importante, en esta etapa, reforzar en ellos la identidad como lectores a través de promover su propia biblioteca. Crear un espacio especial para la lectura en su cuarto o en casa refuerza su apego a la actividad.

Otra gran oportunidad para acercar a tus hijos a la lectura son los cuenta-cuentos. Pueden ser profesionales de la promoción, como en varias ciudades del país existen, o familiares especialmente buenos para contar historias. En diversas bibliotecas públicas hay ciclos de actividades de promoción de la lectura, acércate a la tuya.

Algo que hará que tus hijos definitivamente sientan afecto por los libros y la lectura es el ejemplo. Si ellos te ven con un libro entre las manos, perdido en su lectura, no tengas duda, se engancharán a la lectura.

Así que, resumiendo, puedes acercar a tus hijos a la lectura con las siguientes actividades:

  1. El libro como juguete (adecuado a su edad).
  2. El libro como tiempo compartido con papás.
  3. El libro como actividad lúdica (con cuenta-cuentos y actividades).
  4. El libro como parte de su identidad (a través de espacios propios).
  5. El libro como algo familiar (predicando con el ejemplo).

Cómo involucrarse como padre en la vida escolar de los hijos

Por Equipo Montenegro

Como hombres, poco nos enseñan sobre educar a nuestros hijos, desde la costumbre. Es más fácil que los padres nacidos en el último cuarto del siglo XX hayamos crecido con la idea de que ser un buen padre implica sólo ser un buen proveedor, pero la verdad es que la sociedad de hoy en día demanda nuevos roles de nosotros.

Debido a diversas y complejas tendencias sociales y económicas, la mayoría de los hogares mexicanos dependen del trabajo tanto del padre como de la madre para mantenerse, o para decirlo de acuerdo con la época: un hogar mexicano necesita del ingreso de uno o más integrantes de la familia.

Pero la educación y el cuidado de la familia necesita, más que nunca, el trabajo en equipo. Es por eso que hoy nos concentraremos en aquello que los hombres pueden hacer para involucrarse en la educación de sus hijos. Para ello tomaremos algunos consejos de una iniciativa que le habla directamente al hombre heterosexual criado en sociedades centradas en la figura masculina tradicional: All Pro Dad.

All Pro Dad es una iniciativa creada por y para los atletas profesionales de Estados Unidos, específicamente para la comunidad de atletas heterosexuales de origen afroamericano. Este grupo tiene el peor índice de abandono de hogar y problemas de violencia doméstica entre todos los atletas profesionales del vecino país del norte.

Es por eso que un grupo de jugadores afroamericanos de la Liga Nacional de Futbol Americano (NFL) fundaron un sitio a la manera de una escuela de padres permanente, y se dedican a crear padres de calidad profesional. De ellos tomamos estos consejos para involucrarte más en la vida escolar de tus pequeños y convertirte en su verdadero héroe.

 

1. Conoce qué pasa

Muy bien, papá, lo primero es dejar la ignorancia. Necesitas saber los detalles, por ejemplo: saber qué se espera por parte de la escuela tanto de ti como de tu hijo. Una idea para ello es poner el calendario de exámenes en tu calendario. Si hay alguna plataforma o página de internet para seguir las noticias escolares, ¡súmate! Si tus hijos están en la universidad o en la preparatoria, también puedes conocer sus materias para que le ayudes con los proyectos por venir.

2. Ten un plan con expectativas realistas

El momento para involucrarse en el año escolar es ahora. Entre más pronto nos involucremos, mejores y más eficientes podemos ser en el apoyo a nuestros hijos. Además, ellos tienen más oportunidades de ser exitosos entre más confianza reciban de nuestra parte. Pónganse una meta juntos y caminen hacia ella.

3. Usa la tecnología a favor

Muchas escuelas tienen una forma de mantenerse comunicadas con los padres para compartir noticias, tareas, calificaciones y otros avisos por medio de internet. Utiliza tu gusto por la tecnología y asegúrate una comunicación directa y clara con la escuela. WhatsApp, Facebook o cualquier forma de tecnología te ayudará a ser un mejor soporte de tu hijo.

4. Agenda una cita con los maestros y ve a las juntas de padres

Es importante que tus hijos comprendan qué tan involucrado estás en su educación. Conoce a sus maestros, obtén una copia de su horario y remarca a tus hijos que su educación es una prioridad familiar.

5. Cree en tus hijos

Los niños pueden percibir la inseguridad. Déjales en claro que tu fe en ellos es genuina, y hazla contagiosa. Recuerda que, justamente al revés, la negatividad y la duda se comunican elocuente y devastadoramente, con o sin palabras. ¡Sé acertivo!

6. Prepara a tu hijo para el éxito

Chócala con ellos, escribe notas en su lonchera y ensaya pruebas básicas o repasa con ellos. Como papás podemos sentar el tono y proveer el ímpetu que los mueve hacia adelante en su ciclo escolar.

7. Fija límites

Si Netflix, la televisión, las cascaritas o los amigos se interponen entre tus hijos y su mejor nivel académico, necesitas salir al paso y poner límites con amor y respeto. Siempre con el ojo en la meta final.

8. Participa en algo, lo que sea
Puede que tengas o no el tiempo, pero siempre habrá una forma de involucrarse. Cuando papá se involucra, siempre resulta en un refuerzo muy positivo para los hijos de cualquier edad y en cualquier grado.

9. Habla directo sobre los retos

A nadie le hace bien verse sorprendido por las dificultades. ¿Tiene problemas en matemáticas? Ya debería tener regularización. ¿Tiene problemas de salud? Ve que se revisen cuanto antes. ¿Problemas de conducta? Los hijos necesitan comprender las consecuencias antes de sus acciones, dentro o fuera de la escuela.

10. Entusiásmalos con el ejemplo

Si papá es positivo acerca del nuevo ciclo escolar, las nuevas asignaturas y compañeros, es muy probable que los chicos sigan su ejemplo. Prepárate mentalmente en el camino del trabajo a la casa para ayudar a tus chicos con su tarea. ¡Predica con el ejemplo!

Understood: en los zapatos del día a día de los trastornos por déficit de atención

Son pocos los proyectos tan integrales con los que nos hemos topado en la red que atiendan desde diversos ángulos a alguna problemática específica en los procesos de desarrollo infantil, como lo es el sitio Understood. Menos aún los que cuentan con bastantes recursos de forma gratuita. Te invitamos a conocer un poco más sobre este sitio que reúne y comparte expertise desde distintas esferas para atender y acompañar a padres en cuyo hogar existe algún caso de trastorno por déficit de atención con hiperactividad.

 

Un esfuerzo integral y colectivo para un problema común y complejo

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es una realidad para millones de familias tanto en Estados Unidos —en donde 11 % de los niños entre 4 y 17 años han sido diagnosticados con él, lo que equivale a 6.4 millones de niños[1]— como en México —8 % de los niños en edad escolar presenta TDAH[2]— y el mundo, por lo que en varios países es considerado como un problema de salud pública. Debido tanto al volumen de población infantil que este trastorno afecta, como a su injerencia en el desarrollo de quienes lo presentan, son varios los esfuerzos de organizaciones y comunidades para manejar y superar sus retos. Uno de estos esfuerzos es Understood.

El proyecto Understood vincula a 15 organizaciones sin fines de lucro para ofrecer guía, apoyo y recursos a los padres de chicos con dificultades de aprendizaje y de atención a través de un portal de internet. La oferta de Understood considera a varios actores y ámbitos, pues articula recursos tanto de expertos en temas de educación, psicología, desarrollo y salud, como experiencias de padres y de los propios niños diagnosticados con TDAH, por lo que en el sitio se puede tener acceso a materiales y publicaciones estudiadas desde los distintos ángulos de este trastorno: desde el ojo del experto externo, del padre, tutor o maestro que vigila en la cotidianidad al TDAH,  hasta del propio paciente con sus distintas formas de vivirlo y superarlo. El portal combina tecnología con una importante fuente de expertos en distintos ámbitos del tema que, además, están en línea todos los días de forma gratuita. Debido al importante componente latino de la población estadounidense, el sitio Understood está disponible tanto en inglés como en español.

 

Conocer para actuar

Understood es una referencia para consultar e irse adentrando en la comprensión de problemas de aprendizaje y atención en niños, por lo que el apartado que profundiza lo que son los trastornos por déficit de atención con hiperactividad (como la dislexia) es por demás completo y accesible. Aborda desde las aclaraciones puntuales y sencillas de lo que son estos trastornos, lo que no son, sus implicaciones cerebrales, las diferencias entre discapacidades de aprendizaje y problemas tanto de atención como de aprendizaje, tipos de trastornos, síntomas, tratamientos y aproximaciones, hasta los distintos términos que se utilizan para referirse a ellos en distintas esferas, o una explicación de las diferencias en cómo visualizan estos problemas de aprendizaje y atención tú y tus hijos. La información del tema y el tratamiento por la organización es, por de más, esclarecedora… y este apartado es sólo la introducción. Si estás comenzando a investigar el tema, es un sitio que definitivamente merece una visita, pues para poder encontrar opciones a la medida de tu niño y tus rutinas, informarse es un paso obligado.

 

Expertos a tu alcance, todo el año

Uno de los fuertes innegables de este portal es su red de expertos que construye los contenidos y que, además, están disponibles mediante chats en vivo o eventos (como los webinars, seminarios o breves pláticas en línea) que se programan, anuncian y colocan periódicamente en el sitio. De temas tan variados como “Prevenir la pesadilla de las tareas” o “Preguntas para hacerle a tu médico sobre medicación de TDAH” —conducidos por doctores, miembros directores del Centro Nacional de Discapacidades de Aprendizaje (en Estados Unidos), y especialistas en psiquiatría y ciencias del comportamiento de la Facultad de Medicina de la Universidad de California del Sur, respectivamente—, el contacto permanente con grandes especialistas te dará la oportunidad de ahondar en dudas o problemáticas específicas y, muy probablemente, encontrar una solución o respuesta a tu situación desde lo más experto en el campo. Todo, de manera gratuita.

Además de los grandes expertos que estudian el tema, Understood proporciona una plataforma de encuentro y contacto con padres de familia que viven, como tú, los retos que implican estos trastornos, no sólo en el ámbito escolar sino en el día a día, tanto para él como para ti. Los consejos de padres con base en experiencias reales son uno de los recursos más apreciados del sitio. Pensado para padres, Understood tiene una sección que sintetiza recursos muy prácticos: Herramientas para familias, dentro de la cual se encuentra Entrenamiento para padres, un menú en el que podrás seleccionar un tipo de problemática específica (organización y manejo del tiempo; autoestima, interacción con otros niños, manejo de la frustración, etcétera), y filtrar por el grado escolar que cursa tu niño, para recibir consejos puntuales y prácticos de un experto para atender tu situación. Consejos que, además, están calificados por los mismos usuarios del portal: un consejo que ya ha sido puesto en práctica y validado por otros padres de familia.

 

 

Desde la mirada de quien tiene un trastorno de déficit de atención

Con la gran red de especialistas y padres que conforman y visitan el sitio, Understood ha, a su vez, comprendido que no podemos omitir de la configuración de soluciones al actor más importante de todos: al niño en cuestión. Con esta visión, que busca siempre colocar al niño en el centro, Understood busca acercarnos lo más posible al problema, desde el interior. Así, en una herramienta maravillosa, A través de los ojos de su hijo, Understood nos coloca a todos en los zapatos de quien lleva estos retos en primera persona. Tras breves, pero bastante iluminadores, conmovedores y motivantes testimoniales de niños de distintas edades que padecen algún tipo de problema de atención y aprendizaje, Understood nos crea un escenario en donde los elementos aparecen tal como lo hacen ante los ojos de estos niños. Por primera vez, y desde nuestra computadora personal, podemos visualizar o escuchar para así comprender a lo que se enfrentan nuestros niños y ayudarlos, con una mayor comprensión y empatía, además de admiración, a encontrar las formas de superar esos obstáculos que cada vez se harán más pequeños en el camino al desarrollo, el crecimiento y la satisfacción.


[1] “Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos” en understood.org

[2] Secretaría de Salud. Gobierno Federal de los Estados Unidos Mexicanos. “Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad Afecta calidad de vida”. Mayo de 2016. Revisado en https://www.gob.mx/salud/prensa/trastorno-por-deficit-de-atencion-e-hiperactividad-afecta-calidad-de-vida

 

Cómo prepararse en familia para un examen

Así como sentimos que hemos fallado como padres, guías y educadores, cuando un alumno reprueba un examen, todos podemos ser parte de la solución al apoyar a los educandos en su preparación y no exclusivamente de forma académica. A continuación te damos algunos consejos para preparar un examen en familia.

 

  • Estar al día con las tareas.

No hay mejor forma de estar al día. Punto. Si ayudas a tu hijo con las tareas, lo estás ayudando a estar listo para cada examen, porque los conocimientos estarán frescos y accesibles. Además es una oportunidad para ver cada asignación diaria como un repaso. No sólo hagan la tarea, apréndanla.

 

  • Tener comunicación con el maestro.

Habla con su maestro sobre las áreas donde tu hijo necesita más apoyo y aquellas en las que tenga mayor facilidad de aprendizaje. ¡Así sabrás dónde apoyarlo! Esto también evitará que los periodos de pruebas los tomen desprevenidos, ya que la planeación lo es todo.

 

  • Leer con tu hijo regularmente.

Una manera muy eficaz de repasar temas y asignaturas con tus hijos es leer. Leer textos de y sobre las materias en las que tendrán pruebas. Enciclopedias y artículos son ideales para materias de ciencias sociales, mientras que los libros de ejercicios matemáticos, que combinan la práctica con actividades lúdicas, son ideales más allá de los textos obligatorios.

 

  • Practicar para los exámenes.

Ensayar en casa las condiciones de un examen (el silencio, la concentración y el límite de tiempo) puede reducir significativamente el estrés del alumno al realizar la prueba real. Hacer esto también ayuda a detectar conocimientos que necesitan ser reforzados y habilidades que necesitan ser mejoradas (como leer bien las instrucciones o rellenar espacios adecuadamente).

 

  • Usar técnicas de relajación.

El estrés y el nerviosismo llegarán inevitablemente, tanto con la práctica como con la realización de la actividad en sí, por lo que no es para nada una mala idea aprender una o dos formas de relajación. Con el objetivo de lograr la paz mental, pueden intentar con música y técnicas de respiración o meditación, y así estar listos para esos exámenes.

 

  • Hablar de cómo será.

Una buena anécdota de papá o mamá sobre cómo era para ellos hacer exámenes les ayuda a los niños a aliviar la tensión y los preparara para vivir las pruebas sin el estrés que conlleva una situación de evaluación, en la que se sienten examinados no sólo a nivel académico sino personal. Cualquier información extra antes del examen ayuda a verlo con mayor naturalidad.

 

Además, nunca sobran los premios o recompensas; recuerda que todo es aprendizaje y un trabajo bien hecho siempre merece una gratificación.

¿Atrapados en casa? ¡Hazlo divertido!

En una entrada anterior hablamos de las opciones que se presentan durante el verano para involucrar a los chicos en actividades organizadas fuera de casa. Hoy te queremos dar algunas ideas para que no se sientan atrapados dentro de casa.

Podemos dividir las actividades en casa según su utilidad para la educación de los peques: educativa, formativa o lúdica. Encontrar el balance entre estas tres hará que las vacaciones sean un tiempo no sólo productivo, sino valioso para la familia. Provechoso para su unión.

La proporción puede variar, pero tomando en cuenta que son vacaciones, quizá quieras intentar poner énfasis en lo formativo y lúdico, aspectos que se trabajan menos que el educativo el resto del año. Así que idealmente puedes dividir el tiempo entre un 35 % lúdico, 35 % formativo y 30 % educativo.

 

Formando… vínculos

Primero, recuerda que los niños aprenden con el ejemplo. No sólo digas “Recoge tu cuarto”, enséñale cómo. La manera en la que hables con ellos y cómo los hagas participar en la tarea les ayudará a entender mejor su lugar en casa, la manera en la que se pueden hacer responsables de sí mismos y de sus cosas.

Además, el tiempo que pases con ellos también ayudará a formar y fortalecer los vínculos que muchas veces son difíciles de fortalecer cuando están en la escuela.

 

Actividades formativas

  • Recoger el cuarto.

Hazlo divertido, encestar el peluche o recoger los zapatos y ordenarlos por color son variantes de juegos que ayudan a hacer los deberes.

  • Haz algo nuevo.

Lavar trastes (que sean seguros, nada de vidrio), lavar algo de ropa o barrer la casa enseña a los niños a que todos -hombres y mujeres- construyen el hogar.

  • Haz algo por los demás.

Contarle un cuento a sus hermanos pequeños o acompañar a los abuelos a la misa se convierten en actividades formativas de civilidad y empatía.

 

Crear es divertido

No importa qué área de la actividad humana vaya a desarrollar el niño adelante en su vida, siempre requerirá creatividad para sobresalir. Las vacaciones son estupendas para explorar esa área y se puede hacer con una multitud de materiales, así como de cientos de formas.

Lo más importante es que los niños exploren su imaginación y creatividad. Puedes iniciar con lo más básico: la mente. Contar historias e ilustrarlas puede ser tan sencillo como comprar un gis y dibujar en el piso. Aquí no hay reglas más que aquellas formativas de la responsabilidad (recoger lo que se usa) y empatía (respetar a los demás).

 

Actividades lúdicas

  • Cuenta cuentos.

Contar una historia al niño para que luego él cree otra y juntos hagan un dibujo puede ser tan entretenido que las horas pasarán volando. Usa hojas de reciclaje.

  • Crea juguetes.

Usando material de reciclaje o reuso, como pantalones viejos, los tubos de cartón del papel de baño, cuadernos del ciclo escolar viejo, ¡crea algo nuevo!

  • Vuelta a la tradición.

¿Recuerdas esos juegos que te divertían tanto de niño? Estas vacaciones son la oportunidad ideal para compartirlos con tus hijos.

 

Repaso sin tanto rollo

Las actividades educativas que perseguimos en vacaciones de verano deben ser, por necesidad, más relajadas que las de la escuela. Pero una forma divertida de hacerlo es no darles un horario fijo, aunque sí buscando que se den de forma natural durante las actividades diarias.

Verás, si vas al supermercado, haz que tu hijo te ayude a sumar algunas cosas. ¡Demuéstrale que las matemáticas existen en la vida real! También puedes aplicar esto a las demás materias; la ciudad está para explorarse, igual que la casa.

 

Actividades educativas

  • Suma el súper.

Dependiendo del grado académico puedes hacer partícipes a tus hijos de la compra de los víveres. Desde contar hasta 20 hasta sumar el costo de todas las verduras. ¡Las etiquetas suelen ser una clase de química y español!

  • Describe la ciudad.

Hasta en la más mínima salida a la tiendita está la oportunidad de descubrir plantas y animales. También la de leer para reforzar la lectura de comprensión con cosas muy prácticas.

  • Tiempo digital.

Si van a usar aparatos digitales, el momento de hacerlos conscientes de cómo se interactúa con ellos es ahora. ¿Cómo funciona el procesador de textos?, ¿cómo prendo la compu? Todo es una lección.