Educar en la igualdad… ¿qué significa eso?

Por Equipo Montenegro

 

Cuando nos hablan de igualdad, hombres y mujeres aún tratamos de decidir de qué estamos hablando, pero las organizaciones mundiales encargadas de la salud, educación y trabajo, entre otras, ya lo tienen muy claro: las mujeres y los hombres no tienen el mismo acceso a las oportunidades.

La igualdad “no es sólo un derecho humano fundamental, sino la base necesaria para conseguir un mundo pacífico, próspero y sostenible”, de acuerdo a ONU Mujeres, la agencia internacional más grande jamás establecida para apoyar la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer.

Pero ¿sobre qué trata eso de “Educación en la Igualdad”? Si bien el diccionario recoge cinco acepciones de la palabra igualdad, ninguna de ellas hace referencia a las teorías modernas, según las cuales la igualdad no sólo ofrece “igualdad de todos frente a la ley”, sino que enriquece su sentido como “un valor que permite corregir las diferencias de posición social, económica o cultural entre las personas para que tengan un acceso similar y más equitativo a los recursos sociales; justicia, educación, trabajo, sanidad…”, de acuerdo al especialista español Juan Parra Martínez.

Es por ello que educar en la igualdad es también educar a nuestros hijos, en la escuela, en la casa y frente a los mensajes de los medios masivos de comunicación, para ser críticos y empáticos. Críticos acerca de los mensajes y costumbres que reciben o heredan; empáticos ante las desigualdades y los mensajes negativos que reciben.

Para hacerlo más sencillo, te damos los siguientes tips para educar en la igualdad desde casa.

 

  1. Observar y escuchar.

Es importante analizar cómo se relacionan nuestros hijos con sus compañeros de escuela, y así comprender qué conceptos y roles de género manejan. De ello depende cómo actuaremos.

  1. Decir no a los prejuicios.

Cuando nuestros hijos afirman algo categóricamente, hay que responderles con una pregunta: ¿Por qué? Por ejemplo, un hijo varón dice que lavar trastes es para mujeres, y podemos preguntarle: “¿Por qué para mujeres? ¿Los niños no tienen manos? ¿Por qué no van a saber lavar trastes?”. Esto hará que el niño intente racionalizar el prejuicio, lo cual lo ayudará a desecharlo.

  1. No generalizar.

Debemos hacerles comprender que las generalizaciones acerca del carácter de las personas conducen a un error. Cada ser humano es único e irrepetible, lo cual conlleva virtudes, defectos y capacidades propias, independientemente de si es hombre o mujer.

  1. Todos hacer de todo en casa.

Asignarles responsabilidades o actividades cotidianas que tradicionalmente han sido consideradas ‘cosas de mujeres’ o ‘cosas de hombres’.

  1. Compartir con ellos, debatir con ellos.

A diferencia de nuestros padres, que fueron educados con la consigna de obedecer sin cuestionar, para las nuevas generaciones es más útil discutir con los hijos la información que reciben en la escuela, en la televisión, de sus amigos… así generamos el hábito de conversar y discutir ideas en casa, fomentando en los niños el espíritu crítico.

 

Estas son algunas de las estrategias que podemos implementar en el hogar para comenzar a desarmar los prejuicios de género que conducen a la desigualdad, la violencia de género y la discriminación. Si inicias con ellas, ya estarás en camino a fomentar la Educación en la Igualdad.

Más adelante te daremos otras estrategias.

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