Mes: noviembre 2017

Criar en la diversidad: algo más que una moda

Por Equipo Montenegro

 

Para la Organización de las Naciones Unidas, la diversidad es “una fuerza motriz del desarrollo”. Durante los últimos 15 años en Latinoamérica, se han escrito leyes para protegerla incluso a nivel constitucional. Las escuelas privadas y públicas mantienen desde hace algunos años actividades de sensibilización sobre la diversidad y promueven el multiculturalismo… y aun así podemos escuchar de vez en cuando a alguien usar “indio” como sinónimo de insulto, o llamar a alguien “centroamericano” como si fuera una mala palabra.

¿Es que han fracasado las buenas intenciones de autoridades y sociedad civil organizada? No, en lo absoluto. Simplemente hace falta más trabajo en casa para lograr una sociedad realmente abierta a abrazar su diversidad intrínseca. Y hoy, brindar a nuestros hijos una educación que fomente la tolerancia, la diversidad y el respeto al espacio público ya no es más una moda, es una obligación moral con la siguiente generación que está llamada a dar el gran salto ético hacia adelante, hacia sociedades que aprovechen los beneficios de su diversidad, en lugar de explotar sus flaquezas.

Comencemos en casa, ¿qué podemos hacer por nuestros hijos?

Podemos resumirlo en siete consejos para criar en la diversidad:

  1. Crea un entorno de aprendizaje abierto.
  2. Ejerce siempre una actitud y mentalidad abiertas.
  3. Enséñales idiomas y otras culturas.
  4. Exponlos a distintas actividades y culturas.
  5. Nunca censures, déjalos ser curiosos.
  6. Respeta su individualidad.
  7. Edúcalos para lidiar con las críticas y prejuicios.

 

Crear un entorno de aprendizaje abierto es generar y fomentar la curiosidad más allá del aula; para ello no debe haber temas prohibidos o tabúes, salvo aquellos que estén muy adelante de su etapa formativa. Pero como seres humanos en un entorno cambiante, debemos estar preparados para hablar con ellos sobre cualquier tema.

Como padres, tutores o guías somos un ejemplo viviente para los chicos, así que tú debes mantener siempre una actitud y mentalidad abierta. Si te preguntan sobre un tema, dales diversos puntos de vista sobre él, especificando el que tú prefieres si así lo deseas, pero déjalos juzgar por ellos mismos. Si complementas estas acciones con la enseñanza de otros idiomas o culturas, aunque sea a nivel lúdico, los expondrás a otras culturas y formas de pensamiento que les ayudarán a permanecer curiosos. ¡Ah!, y cuando lo sean, no censures. Permite que exploren su realidad como lo harían con un libro, con guías, pero sin lugares prohibidos. De esta manera podrás respetar su individualidad, primera esencia de la diversidad. También deberás exponerlos a críticas constructivas o prejuicios, tanto para que aprendan a distinguirlos como para que sepan cómo manejar el rechazo en un mundo donde la tolerancia es ley, pero la aceptación escasea.

¿Alguna idea sobre cómo ayudar a hacer nuestro mundo más amable? Escríbenos… nos encanta saber de ti.

Resiliencia infantil. Cómo criar hijos más fuertes emocionalmente

Por Equipo Montenegro

 

Tal vez hayas escuchado mucho últimamente esta palabra: resiliencia. ¿Pero qué significa cuando hablamos de crianza y educación? ¿Qué significa criar niños resilientes?

Primero debemos explicar brevemente qué es la resiliencia.

La explicación sencilla es que la resiliencia es la capacidad que tiene una persona para superar circunstancias traumáticas y/o difíciles. El concepto de resiliencia, sin embargo, también abarca la capacidad del ser humano para recuperarse de esos hechos traumáticos, para superarlos y transformar esa experiencia en un motor de crecimiento.

¿Y qué significa esto para un niño?

A veces pensamos en los niños como seres humanos con una menor capacidad de pensamiento o de sentimiento, pero la verdad es otra muy distinta. Los niños también enfrentan retos, derrotas y dolor a través de su día a día. Para algunos de ellos incluso eso significa pasar por eventos traumáticos diariamente. Un divorcio, la muerte de un familiar (creemos que no lo sienten, pero ellos viven junto a nosotros la muerte de la abuelita también) o incluso una mala relación escolar, son factores que afectan a los más pequeños.

Algunos de estos eventos dejan cicatrices invisibles que, de no ser tratadas con estrategias de fortalecimiento emocional, pueden ocasionar problemas sentimentales y psicológicos… por eso te vamos a dar 10 pasos para fomentar la resiliencia infantil, recomendados por la Asociación Americana de Psicología (EUA).

 

1. Hacer y tener amigos

Enseña y anima a tus hijos a hacer y tener amigos. Paralelamente, desarrolla una red familiar fuerte para que los niños se sientan amparados y aceptados. En la escuela, hay que estar atento al hecho de que ningún niño esté aislado. Las relaciones personales fortalecen la resiliencia de los niños y les brinda apoyo social.

 

2. Enseñar a los niños a ayudar a los demás

Ayuda a tu hijo haciendo que él ayude a los demás. Ayudar a otros puede permitirle superar la sensación de impotencia. A través de trabajos voluntarios apropiados a su edad, así como de pequeñas tareas caseras, los niños se sentirán valorados. En la escuela, se pueden ejercitar pequeñas iniciativas para ayudar a los demás.

 

3. Mantener una rutina diaria

Ayuda a tu hijo a establecer una rutina diaria y a seguirla. El respeto a la rutina es un sentimiento reconfortante para los niños, especialmente para los más pequeños. Ellos necesitan saber que están cumpliendo y haciendo bien sus tareas para crear una buena autoimagen.

 

4. Combatir la inquietud y la preocupación

Tan importante como seguir una rutina es no obsesionarse con ella. Enseña a tu hijo a concentrarse en sus propósitos pero también a descansar y hacer cosas diferentes. Es necesario que los niños estudien pero que también jueguen y se diviertan.

 

5. Enseñar a los niños a cuidarse

Es importante que todos cuidemos nuestra salud, nuestra apariencia, nuestro descanso… Eso debe ser inculcado en los niños, desde pequeños. Con el ejemplo, podemos enseñar a los niños a cuidarse, a que se quieran haciendo deporte, jugando, comiendo, durmiendo bien, etcétera.

 

6. Animar a los niños a fijarse metas

Fechas importantes como el inicio del año o un cumpleaños son ideales para enseñar a los niños a establecer algunas metas en su vida. Objetivos que ellos pueden alcanzar por sí solos. Así experimentarán el valor del logro, del éxito, y disfrutarán de los elogios. Aprenderán que tener desafíos les hacen sentirse “grandes”.

 

7. Alimentar una autoestima positiva

Ayuda a tu hijo a recordar cómo pudo lidiar satisfactoriamente con dificultades en el pasado y luego a entender que esos desafíos pasados lo han hecho fuerte para desafíos futuros. Ayuda a que aprenda a confiar en sí mismo para resolver los problemas y tomar las decisiones adecuadas. Enséñale a tomar la vida con humor, así como a reírse de sí mismo. En la escuela, ayuda a los niños a ver cómo los logros individuales contribuyen al bienestar de la clase como un todo.

 

8. Enseñar a los niños a ver lo positivo, incluso en las cosas malas

Fomentar una actitud positiva frente a las adversidades ayudará a los niños a enfrentarse a las dificultades con optimismo y positivismo. Aprenderán que después de una tempestad siempre viene la calma y que no hay que desesperarse. En la escuela, los niños pueden escuchar cuentos y desarrollar actividades que muestren que la vida sigue después de las adversidades.

 

9. Estimular el autoconocimiento en los niños

Hay que enseñar a los niños que con todo se aprende y se crece. Ayuda a que tu hijo vea cómo lo que enfrenta puede enseñarle a entender de qué está hecho. En la escuela, considera conversaciones sobre lo que ha aprendido cada estudiante después de enfrentarse a una situación difícil.

 

10. Aceptar que el cambio es parte de la vida

Los cambios pueden a menudo ser terribles para los niños y adolescentes. Ayuda a tu hijo a ver que el cambio forma parte de la vida y que se puede reemplazar una vieja meta con nuevas. En la escuela, se puede discutir cómo los cambios han tenido un impacto sobre su vida.