Mes: Agosto 2017

Cómo involucrarse como padre en la vida escolar de los hijos

Por Equipo Montenegro

Como hombres, poco nos enseñan sobre educar a nuestros hijos, desde la costumbre. Es más fácil que los padres nacidos en el último cuarto del siglo XX hayamos crecido con la idea de que ser un buen padre implica sólo ser un buen proveedor, pero la verdad es que la sociedad de hoy en día demanda nuevos roles de nosotros.

Debido a diversas y complejas tendencias sociales y económicas, la mayoría de los hogares mexicanos dependen del trabajo tanto del padre como de la madre para mantenerse, o para decirlo de acuerdo con la época: un hogar mexicano necesita del ingreso de uno o más integrantes de la familia.

Pero la educación y el cuidado de la familia necesita, más que nunca, el trabajo en equipo. Es por eso que hoy nos concentraremos en aquello que los hombres pueden hacer para involucrarse en la educación de sus hijos. Para ello tomaremos algunos consejos de una iniciativa que le habla directamente al hombre heterosexual criado en sociedades centradas en la figura masculina tradicional: All Pro Dad.

All Pro Dad es una iniciativa creada por y para los atletas profesionales de Estados Unidos, específicamente para la comunidad de atletas heterosexuales de origen afroamericano. Este grupo tiene el peor índice de abandono de hogar y problemas de violencia doméstica entre todos los atletas profesionales del vecino país del norte.

Es por eso que un grupo de jugadores afroamericanos de la Liga Nacional de Futbol Americano (NFL) fundaron un sitio a la manera de una escuela de padres permanente, y se dedican a crear padres de calidad profesional. De ellos tomamos estos consejos para involucrarte más en la vida escolar de tus pequeños y convertirte en su verdadero héroe.

 

1. Conoce qué pasa

Muy bien, papá, lo primero es dejar la ignorancia. Necesitas saber los detalles, por ejemplo: saber qué se espera por parte de la escuela tanto de ti como de tu hijo. Una idea para ello es poner el calendario de exámenes en tu calendario. Si hay alguna plataforma o página de internet para seguir las noticias escolares, ¡súmate! Si tus hijos están en la universidad o en la preparatoria, también puedes conocer sus materias para que le ayudes con los proyectos por venir.

2. Ten un plan con expectativas realistas

El momento para involucrarse en el año escolar es ahora. Entre más pronto nos involucremos, mejores y más eficientes podemos ser en el apoyo a nuestros hijos. Además, ellos tienen más oportunidades de ser exitosos entre más confianza reciban de nuestra parte. Pónganse una meta juntos y caminen hacia ella.

3. Usa la tecnología a favor

Muchas escuelas tienen una forma de mantenerse comunicadas con los padres para compartir noticias, tareas, calificaciones y otros avisos por medio de internet. Utiliza tu gusto por la tecnología y asegúrate una comunicación directa y clara con la escuela. WhatsApp, Facebook o cualquier forma de tecnología te ayudará a ser un mejor soporte de tu hijo.

4. Agenda una cita con los maestros y ve a las juntas de padres

Es importante que tus hijos comprendan qué tan involucrado estás en su educación. Conoce a sus maestros, obtén una copia de su horario y remarca a tus hijos que su educación es una prioridad familiar.

5. Cree en tus hijos

Los niños pueden percibir la inseguridad. Déjales en claro que tu fe en ellos es genuina, y hazla contagiosa. Recuerda que, justamente al revés, la negatividad y la duda se comunican elocuente y devastadoramente, con o sin palabras. ¡Sé acertivo!

6. Prepara a tu hijo para el éxito

Chócala con ellos, escribe notas en su lonchera y ensaya pruebas básicas o repasa con ellos. Como papás podemos sentar el tono y proveer el ímpetu que los mueve hacia adelante en su ciclo escolar.

7. Fija límites

Si Netflix, la televisión, las cascaritas o los amigos se interponen entre tus hijos y su mejor nivel académico, necesitas salir al paso y poner límites con amor y respeto. Siempre con el ojo en la meta final.

8. Participa en algo, lo que sea
Puede que tengas o no el tiempo, pero siempre habrá una forma de involucrarse. Cuando papá se involucra, siempre resulta en un refuerzo muy positivo para los hijos de cualquier edad y en cualquier grado.

9. Habla directo sobre los retos

A nadie le hace bien verse sorprendido por las dificultades. ¿Tiene problemas en matemáticas? Ya debería tener regularización. ¿Tiene problemas de salud? Ve que se revisen cuanto antes. ¿Problemas de conducta? Los hijos necesitan comprender las consecuencias antes de sus acciones, dentro o fuera de la escuela.

10. Entusiásmalos con el ejemplo

Si papá es positivo acerca del nuevo ciclo escolar, las nuevas asignaturas y compañeros, es muy probable que los chicos sigan su ejemplo. Prepárate mentalmente en el camino del trabajo a la casa para ayudar a tus chicos con su tarea. ¡Predica con el ejemplo!

Understood: en los zapatos del día a día de los trastornos por déficit de atención

Son pocos los proyectos tan integrales con los que nos hemos topado en la red que atiendan desde diversos ángulos a alguna problemática específica en los procesos de desarrollo infantil, como lo es el sitio Understood. Menos aún los que cuentan con bastantes recursos de forma gratuita. Te invitamos a conocer un poco más sobre este sitio que reúne y comparte expertise desde distintas esferas para atender y acompañar a padres en cuyo hogar existe algún caso de trastorno por déficit de atención con hiperactividad.

 

Un esfuerzo integral y colectivo para un problema común y complejo

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es una realidad para millones de familias tanto en Estados Unidos —en donde 11 % de los niños entre 4 y 17 años han sido diagnosticados con él, lo que equivale a 6.4 millones de niños[1]— como en México —8 % de los niños en edad escolar presenta TDAH[2]— y el mundo, por lo que en varios países es considerado como un problema de salud pública. Debido tanto al volumen de población infantil que este trastorno afecta, como a su injerencia en el desarrollo de quienes lo presentan, son varios los esfuerzos de organizaciones y comunidades para manejar y superar sus retos. Uno de estos esfuerzos es Understood.

El proyecto Understood vincula a 15 organizaciones sin fines de lucro para ofrecer guía, apoyo y recursos a los padres de chicos con dificultades de aprendizaje y de atención a través de un portal de internet. La oferta de Understood considera a varios actores y ámbitos, pues articula recursos tanto de expertos en temas de educación, psicología, desarrollo y salud, como experiencias de padres y de los propios niños diagnosticados con TDAH, por lo que en el sitio se puede tener acceso a materiales y publicaciones estudiadas desde los distintos ángulos de este trastorno: desde el ojo del experto externo, del padre, tutor o maestro que vigila en la cotidianidad al TDAH,  hasta del propio paciente con sus distintas formas de vivirlo y superarlo. El portal combina tecnología con una importante fuente de expertos en distintos ámbitos del tema que, además, están en línea todos los días de forma gratuita. Debido al importante componente latino de la población estadounidense, el sitio Understood está disponible tanto en inglés como en español.

 

Conocer para actuar

Understood es una referencia para consultar e irse adentrando en la comprensión de problemas de aprendizaje y atención en niños, por lo que el apartado que profundiza lo que son los trastornos por déficit de atención con hiperactividad (como la dislexia) es por demás completo y accesible. Aborda desde las aclaraciones puntuales y sencillas de lo que son estos trastornos, lo que no son, sus implicaciones cerebrales, las diferencias entre discapacidades de aprendizaje y problemas tanto de atención como de aprendizaje, tipos de trastornos, síntomas, tratamientos y aproximaciones, hasta los distintos términos que se utilizan para referirse a ellos en distintas esferas, o una explicación de las diferencias en cómo visualizan estos problemas de aprendizaje y atención tú y tus hijos. La información del tema y el tratamiento por la organización es, por de más, esclarecedora… y este apartado es sólo la introducción. Si estás comenzando a investigar el tema, es un sitio que definitivamente merece una visita, pues para poder encontrar opciones a la medida de tu niño y tus rutinas, informarse es un paso obligado.

 

Expertos a tu alcance, todo el año

Uno de los fuertes innegables de este portal es su red de expertos que construye los contenidos y que, además, están disponibles mediante chats en vivo o eventos (como los webinars, seminarios o breves pláticas en línea) que se programan, anuncian y colocan periódicamente en el sitio. De temas tan variados como “Prevenir la pesadilla de las tareas” o “Preguntas para hacerle a tu médico sobre medicación de TDAH” —conducidos por doctores, miembros directores del Centro Nacional de Discapacidades de Aprendizaje (en Estados Unidos), y especialistas en psiquiatría y ciencias del comportamiento de la Facultad de Medicina de la Universidad de California del Sur, respectivamente—, el contacto permanente con grandes especialistas te dará la oportunidad de ahondar en dudas o problemáticas específicas y, muy probablemente, encontrar una solución o respuesta a tu situación desde lo más experto en el campo. Todo, de manera gratuita.

Además de los grandes expertos que estudian el tema, Understood proporciona una plataforma de encuentro y contacto con padres de familia que viven, como tú, los retos que implican estos trastornos, no sólo en el ámbito escolar sino en el día a día, tanto para él como para ti. Los consejos de padres con base en experiencias reales son uno de los recursos más apreciados del sitio. Pensado para padres, Understood tiene una sección que sintetiza recursos muy prácticos: Herramientas para familias, dentro de la cual se encuentra Entrenamiento para padres, un menú en el que podrás seleccionar un tipo de problemática específica (organización y manejo del tiempo; autoestima, interacción con otros niños, manejo de la frustración, etcétera), y filtrar por el grado escolar que cursa tu niño, para recibir consejos puntuales y prácticos de un experto para atender tu situación. Consejos que, además, están calificados por los mismos usuarios del portal: un consejo que ya ha sido puesto en práctica y validado por otros padres de familia.

 

 

Desde la mirada de quien tiene un trastorno de déficit de atención

Con la gran red de especialistas y padres que conforman y visitan el sitio, Understood ha, a su vez, comprendido que no podemos omitir de la configuración de soluciones al actor más importante de todos: al niño en cuestión. Con esta visión, que busca siempre colocar al niño en el centro, Understood busca acercarnos lo más posible al problema, desde el interior. Así, en una herramienta maravillosa, A través de los ojos de su hijo, Understood nos coloca a todos en los zapatos de quien lleva estos retos en primera persona. Tras breves, pero bastante iluminadores, conmovedores y motivantes testimoniales de niños de distintas edades que padecen algún tipo de problema de atención y aprendizaje, Understood nos crea un escenario en donde los elementos aparecen tal como lo hacen ante los ojos de estos niños. Por primera vez, y desde nuestra computadora personal, podemos visualizar o escuchar para así comprender a lo que se enfrentan nuestros niños y ayudarlos, con una mayor comprensión y empatía, además de admiración, a encontrar las formas de superar esos obstáculos que cada vez se harán más pequeños en el camino al desarrollo, el crecimiento y la satisfacción.


[1] “Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos” en understood.org

[2] Secretaría de Salud. Gobierno Federal de los Estados Unidos Mexicanos. “Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad Afecta calidad de vida”. Mayo de 2016. Revisado en https://www.gob.mx/salud/prensa/trastorno-por-deficit-de-atencion-e-hiperactividad-afecta-calidad-de-vida

 

Cómo prepararse en familia para un examen

Así como sentimos que hemos fallado como padres, guías y educadores, cuando un alumno reprueba un examen, todos podemos ser parte de la solución al apoyar a los educandos en su preparación y no exclusivamente de forma académica. A continuación te damos algunos consejos para preparar un examen en familia.

 

  • Estar al día con las tareas.

No hay mejor forma de estar al día. Punto. Si ayudas a tu hijo con las tareas, lo estás ayudando a estar listo para cada examen, porque los conocimientos estarán frescos y accesibles. Además es una oportunidad para ver cada asignación diaria como un repaso. No sólo hagan la tarea, apréndanla.

 

  • Tener comunicación con el maestro.

Habla con su maestro sobre las áreas donde tu hijo necesita más apoyo y aquellas en las que tenga mayor facilidad de aprendizaje. ¡Así sabrás dónde apoyarlo! Esto también evitará que los periodos de pruebas los tomen desprevenidos, ya que la planeación lo es todo.

 

  • Leer con tu hijo regularmente.

Una manera muy eficaz de repasar temas y asignaturas con tus hijos es leer. Leer textos de y sobre las materias en las que tendrán pruebas. Enciclopedias y artículos son ideales para materias de ciencias sociales, mientras que los libros de ejercicios matemáticos, que combinan la práctica con actividades lúdicas, son ideales más allá de los textos obligatorios.

 

  • Practicar para los exámenes.

Ensayar en casa las condiciones de un examen (el silencio, la concentración y el límite de tiempo) puede reducir significativamente el estrés del alumno al realizar la prueba real. Hacer esto también ayuda a detectar conocimientos que necesitan ser reforzados y habilidades que necesitan ser mejoradas (como leer bien las instrucciones o rellenar espacios adecuadamente).

 

  • Usar técnicas de relajación.

El estrés y el nerviosismo llegarán inevitablemente, tanto con la práctica como con la realización de la actividad en sí, por lo que no es para nada una mala idea aprender una o dos formas de relajación. Con el objetivo de lograr la paz mental, pueden intentar con música y técnicas de respiración o meditación, y así estar listos para esos exámenes.

 

  • Hablar de cómo será.

Una buena anécdota de papá o mamá sobre cómo era para ellos hacer exámenes les ayuda a los niños a aliviar la tensión y los preparara para vivir las pruebas sin el estrés que conlleva una situación de evaluación, en la que se sienten examinados no sólo a nivel académico sino personal. Cualquier información extra antes del examen ayuda a verlo con mayor naturalidad.

 

Además, nunca sobran los premios o recompensas; recuerda que todo es aprendizaje y un trabajo bien hecho siempre merece una gratificación.

Más allá de una partitura. Los beneficios del entrenamiento musical

Existe un gran número de estudios sobre los vínculos entre la música, su estudio o uso, y sus efectos positivos en aspectos congnitivos —así como también hay aquellos que buscan desvincular a la música de esto—. Pese a que existe cierta polémica en la discusión de los beneficios que trae el entrenamiento musical, una constante es que el estudio de ésta tiene ciertos efectos en el desarrollo de habilidades en áreas comunes de rubros aparentemente muy diferentes, como aquellas de lenguaje y las del pensamiento matemático, lo que puede resultar en una opción interesante para clases extracurriculares para nuestros hijos.

 

La elusiva relación entre la música y el IQ

Precisamente una de las áreas que ha sido constantemente revisada, y cada tanto polemizada con algún estudio sin pruebas de causalidad, es aquella sobre la relación de la música con el coeficiente intelectual (IQ por sus siglas en inglés). Como lo explica la Dra. Heather N. Winter para la revista American Music Association en un artículo de 2016, cuando se evalúa la inteligencia por medio del IQ, esta medida se mantiene mayormente estable a lo largo de la vida, y casi la mitad de sus variantes se acreditan a la genética, por lo que se sugiere que cualquier variante ambiental o “que cultiva” (ya sea entrenamiento musical o científico) raramente logra un gran impacto en el IQ. Sin embargo, afirma, “se han hecho hallazgos significativos que muestran una relación positiva entre el entrenamiento musical y otras habilidades cognitivas”[1]. Estas habilidades incluyen a varias propias del lenguaje como la memoria y la prosa, así como el razonamiento espacial, habilidades matemáticas, memoria a corto plazo, memoria visual, tiempo de reacción y agudeza táctil[2].

Si bien probar el vínculo entre el estudio musical y su efecto positivo en habilidades cognitivas por medio del IQ ha sido una tarea más bien elusiva, en 2004, un estudio conducido por el Dr. E. Glenn Schellenberg de la Universidad de Toronto —especialista en desarrollo cognitivo en el terreno auditivo—, en el cual se dieron clases extracurriculares gratuitas a dos grupos de niños de 6 años (un grupo asignado con clases de música y otro con clases de teatro o ninguna clase extracurricular) por un año, se encontró un incremento tanto en el IQ como en los resultados de exámenes regulares de logro académico en el grupo de niños que recibieron entrenamiento musical. Las evidencias de la correlación entre el entrenamiento musical y el desarrollo de habilidades cognitivas se ha estudiado y probado en las últimas décadas, a pesar de que no se muestre muy evidente al utilizar la métrica del IQ.

 

Música y matemáticas: lo que yace en el fondo

No todos los “beneficios” adicionales que puede aportar la música más allá de su campo específico quedan en las discusiones y mediciones de IQ. En 2008, las doctoras Nan Bahr y Carol A. Christensen —especialistas en la investigación del aprendizaje y educación, respectivamente—, realizaron un estudio con alumnos australianos de 15 años para evaluar la transferencia de conocimiento de dos áreas aparentemente distintas desde la superficie, pero con semejanzas estructurales: matemáticas y música. Las autoras abordan las posibles semejanzas entre ambas ramas con la resolución de problemas como punto de partida, bajo la primicia de que cuando se posee una serie de conocimientos previos y más profundos, aunque pertenezcan a ramas distintas, pero que atienden las mismas problemáticas estructurales, la forma de resolver un problema es mucho más eficiente.

En su investigación previa, Bahr y Christensen retoman trabajos en la investigación de resolución de problemas que demuestran que existen diferencias importantes en la forma en que un experto y un novato (en problemas) se acercan y abordan problemas relacionados a un conocimiento específico de campos diferentes: los expertos se toman 25 % de su tiempo en la representación del problema, mientras que los novatos sólo invierten 1 % de su tiempo en esta fase (Voss y Post en Bahr, et ál.). Esta representación del problema (que implica hacer abstracciones y aplicar principios) es lo que permite a los expertos clasificar el problema al que se enfrentan con base en sus conocimientos previos, así pertenezcan a otras áreas, y generar con ello sus estrategias. Al clasificar los problemas, los expertos analizan y utilizan las características del problema que se encuentran en su estructura más profunda. Examinar esta estructura profunda les permite ver a los expertos cómo este problema que están atendiendo en realidad pertenece a un grupo de problemas que ya conocen, aunque pertenezcan a otros ámbitos. De tal modo, los expertos piensan qué significa realmente el problema en cuestión, mientras que los novatos se quedan en la búsqueda de qué dice el problema.

Es en esta parte honda de la estructura del conocimiento de cada área, que se puede transferir lo que se sabe de un ámbito para aplicarlo en otro, y en el caso de las matemáticas y la música, lo común que subyace a ambas áreas es mucho más de lo que se puede percibir desde la superficie. “Un músico entrenado encuentra orden en lo que es esencialmente sonido organizado arbitrariamente, y ha construido conceptualmente un sistema de patrones, relaciones, regularidades, series, proporciones, fracciones, subdivisiones y ratios, representadas y entendidas mediante un complejo sistema símbolos. De tal modo que un traslape en las estructuras profundas del conocimiento musical y matemático puede esperarse en un gran número de áreas[3]”, explican Bahr y Christensen en su publicación del 2000.

En el estudio dirigido por estas doctoras, se encontró que en los ámbitos de matemáticas y música, los alumnos que han tenido entrenamiento musical se desempeñan mucho mejor que los alumnos sin entrenamiento en las áreas de matemáticas que se traslapan con estructuras del conocimiento musical[4]. Este estudio también sostiene teorías como la de Zohar, que sugiere que la transferencia de conocimiento sucede como resultado de una similitud estructural profunda entre los ámbitos. Bahr y Christensen argumentan que esta transferencia puede suceder de forma espontánea y sin instrucción previa que facilite la transferencia (en su estudio, a dichos alumnos de 15 años —con y sin entrenamiento musical— se les asignaron tanto pruebas matemáticas como musicales, sin instrucciones que indicaran el cambio de ámbito y mucho menos sus áreas similares).

Así, que tu hijo inicie un estudio más formal de música (particularmente la creación de música, más que la apreciación) lo dotará de formas de entender y organizar el mundo que podrá aplicar en muchos más campos, y todo sin siquiera percatarse de ello. Si para este nuevo ciclo estás pensando en actividades extracurriculares que le aporten más a distintas dimensiones del crecimiento de tu hijo, además de resolver situaciones de agendas de papás y/o mamás que trabajan, la música puede ser una opción con grandes beneficios. El desarrollo de nuevas rutas mentales ayudará a fortalecer sus conocimientos y dominio en áreas del lenguaje y de las matemáticas, entre otras, pero lo más importante es inducirlo y apoyarlo en una actividad como la música, si naturalmente tiene una inclinación hacia ella, o si te lo demanda de forma más abierta. Forzar un conocimiento o un gusto no ayuda en mucho, pues el niño no tendrá la apertura ni la curiosidad que son necesarios a la hora de aprender, pues como recordamos, el juego y el disfrute son fundamentales en los procesos de aprendizaje de los niños.


[1] Winter, H. N. (2016). “THE LINK BETWEEN MUSIC LESSON AND IQ IN CHILDREN”. American Music Teacher, 66(2), pp. 14-18.

[2] Ídem.

[3] Bahr, N., & Christensen, C. A. (2000). “INTER-DOMAIN TRANSFER BETWEEN MATHEMATICAL SKILL AND MUSICIANSHIP”. Journal Of Structural Learning & Intelligent Systems, 14(3), p. 187.

[4] Ídem.

Haz el mejor “nido de estudio” de tu vida

Por Equipo Montenegro

A esta altura del receso escolar, ya están casi listos los útiles, esa mochila especial se resiste a llegar y las vacaciones casi se acaban… es el momento justo de pensar en un espacio para apoyarnos durante todo el ciclo escolar que está por comenzar.

Pero ese espacio, en algunas ocasiones, ya está asignado en casa sin ser el ideal. Te daremos algunas ideas para que, sin importar el tamaño de casa o los recursos, sepas elegir el mejor lugar en casa para convertirlo en un verdadero nido de estudios que ayude a tu concentración, organización y se refleje en mejores calificaciones y menos estrés.

Primero que nada debemos preguntarnos: ¿qué debe tener el espacio ideal para estudiar? Esto se puede responder sencillamente en tres puntos:

Buena iluminación.
Buena equipación.
Aire circulando.

Así que ya puedes ir descartando tu closet, por más libre de ruido que esté. Necesitas también luz, natural de preferencia, y aire, sobre todo uno que se renueve por sí solo, como una ventana cercana.

Ahora lo que necesitas hacer es tomar decisiones.

1. Espacio de trabajo

La superficie que utilices para estudiar será tu mejor aliada o tu ruina. Lo recomendable es una mesa amplia, lo suficientemente larga para que todas tus herramientas se acomoden y dejen espacio a los libros y libretas, o lo suficientemente versátil para darte espacio acondicionable.

2. Asiento

Recuerda que pasarás horas sentado estudiando o leyendo, así que más vale encontrar un asiento cómodo y que ayude a tu buena postura. Las sillas de oficina están pensadas para usos prolongados, así que son una buena opción. Pero un sillón cómodo no se puede descartar.

3. Iluminación

Como dijimos antes, que haya luz natural es muy importante. Si tu espacio habitual no cuenta con abundante luz natural, analiza si puedes cambiarlo. De no ser posible el cambio, asegúrate de que tengas iluminación artificial que suplante la luz natural. Hay focos especiales para ello.

4. Herramientas

Necesitas tener al alcance de tus manos todo lo indispensable. Dale un espacio a cada cosa, así evitarás pérdidas de tiempo buscando las herramientas para la tarea y te podrás enfocar más en la tarea.

5. Organización

Debes mantener una base de pasos, procesos y/o tareas a realizar a manera de planeación para que cada día sepas exactamente dónde comenzar, qué herramientas necesitas para cada tarea y cuánto tiempo tienes.

6. Medición del tiempo

Importante para descansar correctamente es no trabajar de más. Asigna una cantidad determinada de horas para estudiar, después divide ese tiempo entre las tareas y ten siempre a la mano un reloj para medir tu progreso y evitar estancarte.

 

Como ves, encontrar el mejor lugar para estudiar depende más de voluntad que de recursos. Ahora también te recomendamos apropiarte del espacio con aquellas cosas que te motiven a hacerlo mejor: una foto, una frase inspiracional o un objeto que te traiga paz mental son lo recomendable. Y ahora sí. ¡A estudiar mucho!