Tres cosas prohibidas en tu primer semana de vacaciones

Tal vez suene un poco drástico, pero hay formas de ayudar a nuestra mente a superar la fatiga característica del fin de ciclo escolar, y una de ellas es dejar atrás, al menos una semana, nuestro día a día en la escuela.
Por eso te presentamos esta breve lista de cosas prohibidas para los maestros (al menos en su primer semana de vacaciones).

 

No hables del trabajo

Los maestros tienden a socializar mucho entre ellos, así que si las charlas no giran en torno a nuestra labor, sino a conocernos y reconocernos como seres humanos integrales, descubriremos a personas muy interesantes en cada uno de quienes, por razón de nuestro trabajo diario, apenas sabemos sus nombres y su área de especialización.
En Montenegro creemos que las vacaciones de los educadores no son sólo un derecho laboral, sino necesarias para fortalecerse y brindar lo mejor de nosotros a nuestros estudiantes.

 

Escucha mucha música

Ya sea a través de servicios de streaming, comprando CDs, escuchando la radio o comprando vinilos, aprovecha las vacaciones para incrementar tu acervo musical. Además de relajarte, escuchar música tiene algunos beneficios comprobables como:

– Reducir el estrés, disminuyendo el nivel de activación del cuerpo.

– Modular el estado de ánimo. Luego de realizar algunos ejercicios de relajación acompañados de música, nos sentimos más positivos y optimistas.

– Meditar. La música relajante es un buen complemento para ello. Ciertos géneros musicales potencian la práctica de la meditación al disminuir la actividad cerebral.

– Mejorar el sueño con música suave mientras se duerme.

 

Pasa tiempo en familia

Lo mejor de las vacaciones es compartir tiempo de calidad con tu propia familia. Pasamos tanto tiempo atendiendo las necesidades básicas de otros que a veces olvidamos los propios, por lo que este espacio de tiempo es ideal para reconectar con ellos; además, tiene beneficios como:

– Generar sentimientos positivos y recuerdos que se conservan en el tiempo.

– Mejorar la comunicación entre los miembros de la familia.

– Disminuir el estrés al desviar la atención de las preocupaciones diarias.

– Aumentar la autoestima gracias a la interacción con los miembros de la familia, así como mejorar su unidad al fomentar la convivencia.

 

Ahora ya lo sabes, aprovecha al máximo este tiempo.

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