Cómo ayudar a tu hijo con la escuela

Ayudar a tu hijo

Escolares sin estrés, padres contentos

Como padres solemos colocar una presión invisible, para nosotros, sobre los hombros de los niños en edad escolar. Aunque a menudo es correcto inferir que la “única obligación” que tienen los menores es estudiar, también es cierto que en la vida de los infantes en edad escolar no es el único evento importante desarrollándose.

De acuerdo a los psicólogos y especialistas, la edad escolar es una de las más importantes en el desarrollo cognitivo y emocional, por lo cual son altamente susceptibles a su entorno, por eso -para su futuro- es tan importante estar atentos a los estímulos que reciben tanto en las aulas como fuera de ellas, si queremos que su educación se refleje en mejores oportunidades de desarrollo en su futuro.

Para eso te hacemos algunas recomendaciones que puedes realizar en casa para apoyar su educación.

 

Involúcrate, no deleges

Pregunta a sus maestros cómo está yéndole en la escuela, cuáles son los retos que tiene tu hijo. Asiste a las reuniones con sus maestros. Habla también con tu hijo sobre sus materias favoritas y aquellas que le cuestan más trabajo. No juzgues… y recuerda que es una persona distinta a ti; si fuiste bueno en una materia, tu hijo no tiene por qué serlo en automático.

Involucrarse, contrario a delegar la educación de nuestros hijos en la escuela, significa comprender realmente la manera en la que él está aprendiendo y cómo puedes ayudarle.

 

Aprende con ellos

Comprende que han existido varios e importantes cambios en la currícula escolar desde que tú dejaste la educación básica, así que quizá debas aprender junto con él la nueva instrucción para resolver los mismos problemas. Si tus conocimientos requieren una refrescada, incorpora esta actitud de aprendizaje a tu tiempo con ellos.

Aunque como adultos tengamos concepciones de cómo funciona el mundo y nuestro papel en él, recuerda que la educación de tus hijos está siendo adaptada a su contexto, por lo cual debes ayudarlos a comprender su entorno, en lugar de imponerles ideas preconcebidas. Aprende a aprender junto con ellos.

 

Orienta, no resuelvas

Con el cansancio del trabajo somos susceptibles a dar respuestas para “terminar rápido” la tarea, pero esta actitud sólo daña el aprendizaje de nuestros hijos al evitar que ellos generen su propio conocimiento; además, les mandamos la señal errónea de que son incapaces de encontrar el resultado por ellos mismos.

Así que siéntate con ellos o dales su espacio y tiempo necesario para encontrar la respuesta a ese problema matemático que a ti te parece obvio. Recuerda que está en un proceso educativo, en el que lo principal no es estar bien a la primera, sino comprender y aprender las herramientas para resolver problemas.

 

Estimula, no castigues

Los seres humanos aprendemos mejor con las recompensas que con los castigos. Así de sencillo. Cuando la consecuencia de realizar o no una tarea es negativa, sólo generamos aversión. Es necesario, sí, tener un sistema de consecuencias y premios, pero los estímulos primordiales cuando hablamos de tarea deben ser positivos.

Establece para esto un horario establecido para realizar la tarea, uno que le permita tener el tiempo libre necesario para jugar o entretenerse. Recuérdales a tus hijos, antes que nada, los beneficios de terminar la tarea a tiempo y bien.

 

Participa, no intervengas

Cuando te decimos que asistas a las juntas y reuniones con sus maestros, así como que permanezcas atento a su desarrollo en el aula, no te estamos pidiendo que suplas al maestro. Recuerda que ellos son profesionales de la educación y su vocación los ha preparado para reconocer las oportunidades y necesidades educativas de tus hijos, así que presta atención sin imponer tus ideas. Colabora, no impongas tus deseos (que aprenda más rápido, que domine el inglés antes que las matemáticas, entre otros).

Este proceso también implica actuar si tu hijo necesita de otro apoyo académico además de la escuela como los clubes de tarea, regularización o actividades extraescolares para ayudar a su rendimiento académico.

¿Tienes alguna idea o duda sobre estos consejos? ¿Quieres compartirnos alguno? Escríbenos y háznoslo saber, queremos escucharte.

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