Elegir escuela para nuestro hijo

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Decisiones, decisiones…

Si bien la elección del preescolar o de la primaria a la que asistirán nuestros hijos no condiciona ineludiblemente su acceso a la universidad que más adelante se perfile como la mejor para su proyecto —al menos no aún en México—, la preocupación de los padres por tomar la decisión correcta sobre un tema tan importante en la vida de sus hijos, como la educación, crece en sincronía con las demandas de la vida cada vez más compleja y competida de las sociedades actuales.

 

Una línea de luz
en un panorama abrumador

Sabemos que puede ser abrumador elegir una escuela para nuestros hijos, pues además de la carga que significa la formación educativa y el futuro académico de ellos, en la balanza entran factores más cotidianos, y no por ello menos importantes, que impactan esta decisión: costos, ubicación, impartición de uno o varios lenguajes, enfoques pedagógicos y religiosos o laicos, por nombrar algunos. Por ello, Montenegro te ofrece una guía muy práctica y concreta realizada por especialistas, en la que se abordan tanto elementos que comúnmente entran en juego a la hora de revisar escuelas y los que no es recomendado que dejes de lado, así como breves sugerencias para hacer que una decisión que de “a ratos” nos pudiera sobrepasar, sea más clara y lo más llevadera posible.

Esta guía es completamente gratis; puedes consultarla y descargarla desde el sito oficial de Montenegro Editores.

 

Educación básica,
el preámbulo de trayectos profesionales

Y la preocupación no está del todo infundada. A pesar de que la incidencia de los niveles de preescolar y primaria parecieran alejados de los campos de una elección profesional y una máxima casa de estudios acorde a las capacidades y áreas de desarrollo que tiene y enfrentará un estudiante, es desde estos niveles que en realidad se perfilan muchas habilidades de un niño, y con la atención y los modelos adecuados, sus talentos y gustos pueden ser identificados y desarrollados desde una edad muy temprana, dándole así mayor claridad y fuerza en su propia toma de decisiones y oportunidades académicas y profesionales futuras.

Es entendible entonces el nivel de inquietud en los padres que sugiere la elección de una escuela para sus hijos, pues estos niveles educativos sientan las bases del desarrollo cognitivo óptimo —entre otros— de una persona y, un poco más adelante, de su enfoque en áreas de estudio profesional.

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6 consejos #Montenegro para elegir escuela.

Cuando la confusión
llega a nivel superior en México

Si pasamos de nivel educativo y llegamos a las decisiones que ocurren al término de la educación media superior, podemos ver el alcance de una mala elección en un punto en el que su efecto es más evidente —o medible desde organismos de carácter económico o académico— en la vida de una persona ya adulta: la elección de una carrera profesional. Y es que, como afirman los expertos, esta decisión no se hace en un día. Probablemente ésta se va formando y construyendo a lo largo de toda la trayectoria académica de un niño. Como lo plantea Telma Ríos, directora de Orientación Educativa de la Dirección General de Orientación y Servicios Educativos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), “elegir una carrera no es una decisión que se toma de un día para otro ni con un solo instrumento, la elección de una carrera es un proceso y como tal hay que seguir una serie de pasos que les permita a los jóvenes reflexionar no sólo acerca de qué carrera van a elegir sino desarrollar un proyecto de vida en donde la carrera forme parte y les permita acceder a un estilo de vida diferente en lo personal (…)”[1]. Este proceso personal, de diversos peldaños y niveles, quizás tenga buena parte de sus bases en las primeras etapas de desarrollo de una persona y, por ende, la importancia de un buen desarrollo en educación básica y la claridad con la que, desde ese nivel, un niño sea capaz de ver, entender y, consecuentemente, encausar y desarrollar sus talentos específicos.

En México, casi la mitad de los estudiantes de nivel superior erran en la elección de su carrera: “Tenemos 40 por ciento de personas que no escogieron lo que querían, no identificaron al momento de estudiar que no era la profesión y entonces en algunos casos viene el abandono escolar”, afirma Ana Paula Rodríguez, directora de Vocación Central, institución que brinda servicios de orientación vocacional en México[2].

Precisamente para ayudarlos a evitar esta confusión, es ideal que los padres busquen darle a sus hijos buenas bases educativas, con las cuales podrán desarrollar habilidades para la toma de decisiones, desde pequeños.

 

El bienestar de cada niño:
el centro de las decisiones académicas de su vida

Es importante recordar que, más allá de la metodología utilizada en las escuelas que se revisan, el número de estudiantes que en cada una asisten por grupo, o los enfoques que hacen de la curricula, el bienestar socioemocional de cada niño en su escuela es fundamental en su desarrollo, mismo que a su vez comprende, entre otros componentes, el autoconocimiento y la capacidad de decisión. Observar qué tan feliz se desenvuelve un niño en su ambiente escolar es un punto a revisar por los padres desde que el niño visita el plantel y, sobre todo, a lo largo de su estancia en una escuela.

 


[1] Toribio, Laura. (2015). “40% se equivoca en la elección de carrera”. Excélsior [Revisado en: http://www.excelsior.com.mx/nacional/2015/08/14/1040196].

[2] Ídem.

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